Drogas y el cerebro

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Todas las personas y los animales tienen cerebro. Pero el cerebro de los humanos es único, porque nos da el poder de reflexionar, hablar, y soñar. Todos estos procesos son influenciados por el uso de drogas. Vamos a explicar aquí como funciona. ¿Qué pasa si consumes…?
Primero te diremos cómo trabaja el cerebro.
Cómo funciona el cerebro
Todos los tejidos de tu cuerpo están construidos por células. Tu cerebro y médula espinal contienen alrededor de 100 billones de células nerviosas, o neuronas.
Las neuronas transmiten información y, al hacer esto, gobiernan lo que tu cuerpo hace y como te sientes. Para entender cómo funciona tu cerebro necesitas saber cómo funcionan las neuronas y, especialmente, como funcionan entre ellas.
Neuronas
Las neuronas son células especializadas en transportar información de una parte del cuerpo a otra. Esta información puede incluir todo tipo de cosas, como tu decisión de mover el brazo o las emociones que sientes, cuando ves una buena película.
Las neuronas tienen una forma especial, que consiste en tres partes importantes: el cuerpo de la célula, el axón, y las dendritas.
• El cuerpo de la célula (Cellbody):
Contiene las partes que cada célula necesita para mantenerse viva, como el núcleo, donde se encuentra el ADN.
• Axón (Axon):
Esta cola larga y con forma de cable de la neurona conduce una señal eléctrica, y la transmite a la siguiente célula.
• Dendritas (Dendrite):
Esta pequeña protuberancia en el cuerpo de la célula contiene receptores que recogen las señales transmitidas por los axones de otras neuronas.
Neurotransmisores
Las neuronas están situadas cerca las unas de las otras, pero no se tocan entre ellas. El axón de una neurona está enfocado en dirección a las dendritas de la siguiente neurona. ¿Cómo son transmitidas las señales entre ellas? Esto se lleva a cabo a través de los llamados neurotransmisores, o nervios transmisores. Los neurotransmisores son sustancias químicas que son capaces de transmitir señales. Los neurotransmisores son liberados por los axones y recogidos por las neuronas contiguas, las cuales a su vez transmiten la señal nuevamente.
El proceso de transmisión de señales funciona de la siguiente forma:
Primer paso:
Una señal eléctrica pasa a través del axón hasta que alcanza el extremo, o terminal del axón.
Segundo paso:
Una vez allí la señal provoca que sacas membranosas previamente formadas, conocidas como versículas sinápticas, liberen neurotransmisores en el espacio entre el axón y las dendritas de la siguiente célula. Este espacio es llamado sinapsis o espacio sináptico.
Tercer paso:
Los transmisores se mueven hacia la dendrita de la siguiente célula y se adhieren a sus receptores.
Cuarto paso:
Este acto de adhesión genera una señal eléctrica, transmitiendo la información hacia el interior de la célula.
Quinto paso:
Una vez ocurrido esto, los transmisores se desprenden de los receptores y vuelven a introducirse en el espacio sináptico. Allí son metabolizados por el cuerpo de la célula o reabsorbidos por el axón original. La metabolización de los transmisores es llevada a cabo principalmente por las MAOs (monoaminaoxidosa), proteínas que devoran los transmisores. La reabsorción o retoma, es conducida por sustancias conocidas como proteínas de reabsorción. El proceso puede entones empezar de nuevo desde el primer paso.
Efectos de los neurotransmisores
Las drogas operan influyendo sobre las acciones de uno o más tipos de neurotransmisores. Esto puede suceder de cualquiera de las siguientes cinco formas:
1. La emisión de transmisores es intensificada o disminuida, provocando que grandes o pequeñas cantidades de éstos entren en el espacio sináptico (como sucede con el speed o anfetaminas).
2. La destrucción en manos de las MAOs es alterada, causando que los transmisores permanezcan en el espacio sináptico (como sucede con el speed o anfetaminas).
3. El retorno al axón, conducido por las proteínas de reabsorción, es interferido, provocando que los transmisores permanezcan en el espacio sináptico (como sucede con la cocaína).
4. Los transmisores son imitados. La droga se adhiere a los mismos receptores (como sucede con el cannabis).
5. La producción de nuevas moléculas transmisoras es inhibida.
En resumen:
a) La emisión de transmisores es intensificada o disminuida,
b) La destrucción en manos de las MAOs es alterada,
c) El retorno al axón es interferido,
d) Los transmisores son imitados,
e) La producción de nuevas moléculas transmisoras es inhibida.

Tipos de neurotransmisores
Diferentes neurotransmisores tienen diferentes efectos. Es por esto importante saber cuáles son los efectos normales de cada transmisor – o, más concretamente, en que procesos suele estar involucrados cada uno de ellos.
Adrenalina
Activa tu cuerpo: Tu corazón late más rápido y tus bronquios se expanden para tomar más oxígeno para tus músculos. Te sientes más alerta y seguro de ti mismo.
Dopamina
Estimula el centro de refuerzo de tu cerebro, provocando que experimentes placer y te sientas feliz y satisfecho. La dopamina se encuentra también en el área del cerebro involucrada en los procesos del pensamiento y de la memoria, y ejerce un papel en los movimientos del cuerpo.
Serotonina
Influye en tu estado anímico, en tu habilidad de aprender y en la memoria. Una deficiencia puede causar depresión. La Serotonina está también involucrada en el ciclo del sueño y la vigilia, el apetito y la regulación de la temperatura del cuerpo.
GABA
Tiene un efecto tranquilizador y de reducción del dolor, porque inhibe los procesos provocados por otros neurotransmisores.
Sustancia P
Transporta el estímulo del dolor a tu cerebro a través de los nervios.
Endorfinas
Estimulan el centro de refuerzo del cerebro y disminuyen el dolor.
Anandamida
Está involucrada en el funcionamiento de la memoria, la coordinación y el equilibrio.

Áreas del cerebro
El cerebro está dividido en diferentes áreas. Cada una de ellas se especializa en una función particular. Hay áreas, por ejemplo, para el procesamiento de información sensorial, y áreas para la formación de recuerdos. Cada área del cerebro tiene su propia combinación de neuronas y neurotransmisores.
Si una persona toma drogas, éstas son transportadas al cerebro a través de la sangre. Los efectos de las drogas dependen de:
– Los neurotransmisores en los que influyen
– Las áreas del cerebro donde estos transmisores están situados
– Las funciones que realizan estas áreas del cerebro
La mayoría de las drogas influyen no solo en uno, sino en varios neurotransmisores.

Centro de refuerzo
Un área clave del cerebro es el centro de refuerzo. La dopamina es el neurotransmisor más importante de este área.
El centro de refuerzo despierta sentimientos de placer cuando comes, bebes o practicas sexo. Esto hace que asocies a estos comportamientos sentimientos positivos que te hacen querer repetir el comportamiento una y otra vez. De acuerdo con la teoría de la evolución, el centro de refuerzo juega un papel vital en la supervivencia de las especies. Las drogas estimulan el centro de refuerzo de forma similar a la comida, la bebida o el sexo.
Adicción
El cerebro es flexible. El contacto entre las neuronas es constantemente creado y destruido. Las drogas también son causantes de esto.
La adicción implica ansiedad, incremento de la tolerancia a la droga y síntomas de abstinencia.
Las drogas estimulan el centro de refuerzo, el cuál te hace sentir bien. El ansia por las drogas surge cuando recuerdas esos sentimientos y quieres experimentarlos de nuevo.
La tolerancia de la droga puede desarrollarse en formas diferentes. Pueden ocurrir cambios en tu metabolismo (tu hígado asimila más rápido ciertas sustancias) o en tus mismas neuronas. Si tu cuerpo está constantemente recibiendo drogas, esto puede inhibir la emisión de neurotransmisores. También puede reducir el número de nervios receptores. Necesitas entonces tomar más drogas para alcanzar el efecto original.
Si dejas de tomar esa droga y tu cuerpo deja de recibir bruscamente las drogas a las que esta acostumbrado, tus neuronas no vuelven a la normalidad inmediatamente. Los nervios receptores son ahora demasiados, la emisión de neurotransmisores es demasiado baja, o los MAOs tienen que trabajar más rápido. Tu cuerpo no se ha adaptado aun a la ausencia de drogas. Esto precipita el síndrome de abstinencia.

Las drogas en el cerebro.
Ahora que ya conoces cómo funciona el cerebro, elige en el botón de seleccionar sustancia para que comprendas cómo le afecta cada droga al cerebro.
El éxtasis en el cerebro.
Los efectos del éxtasis (químicamente conocido como MDMA) derivan en parte de una emisión de serotonina intensificada. La serotonina es un neurotransmisor que transmite información al cerebro. A un menor nivel, el éxtasis también afecta a la liberación de adrenalina, lo cual es descrito en la sección sobre el speed o anfetaminas.
Una emisión de neurotransmisores serotonina y adrenalina intensificada forma las bases de los efectos del éxtasis: sentimientos de euforia y vinculación con otros, pero también un aumento de la temperatura y deshidratación.
La serotonina es almacenada en vesículas en el extremo del axón.
Condiciones normales
Cuando una señal eléctrica llega a este lugar, las vesículas se fusionan con la pared de la neurona. Esto libera la serotonina en el espacio (sinapsis) entre el axón y las dendritas de otra célula.
Condiciones normales
La serotonina se mueve ahora a través de la sinapsis hacia la neurona contigua. Las dendritas de esta neurona contienen receptores a los cuales se puede adherir la serotonina. El acto de adhesión transmite el mensaje más allá.
Una vez el mensaje es transmitido, la serotonina se separa y regresa a la sinapsis. Es ahora cuando es, o destruida por las MAOs, o reabsorbida por las proteínas. Estas proteínas guían al transmisor desde el espacio sináptico hacia la terminal de su axón original.
Las condiciones del éxtasis
El éxtasis altera estas condiciones normales de dos modos:
1. El éxtasis bloquea el retorno de la serotonina al axón. El éxtasis se adhiere a las proteínas de reabsorción, impidiendo entrar a la serotonina.
2. La serotonina es liberada en cantidades mayores de lo usual. Esto se debe a que el éxtasis altera la forma de las proteínas de reabsorción, causando que cambien de dirección. En lugar de guiar la serotonina de regreso desde la sinapsis hasta el terminal del axón, la envían desde el terminal del axón a la sinapsis.
Ambos procesos resultan en un exceso de acumulación de serotonina en la espacio sináptico, causando que se emitan un numero de señales mayor de lo normal.
Consecuencias
Efectos deseados
El aumento de actividad de las neuronas de serotonina induce a sentimientos de euforia y vinculación con los demás.
Aumento de la temperatura
La serotonina ayuda a regular la temperatura del cuerpo. Si estás en un lugar donde hace calor, bailas mucho y te deshidratas, el éxtasis puede causar un exceso de temperatura en el cuerpo.
Memoria
Se cree que la serotonina interviene en el almacenamiento de información en tu memoria. Una deficiencia de serotonina interfiere con esta función. Se ha demostrado que el uso regular de éxtasis puede tener como resultado el deterioro de la memoria.
Depresión
El uso excesivo del éxtasis puede mermar el suministro de serotonina en tu cerebro. Esto puede conducir a una depresión. Como la reabsorción de serotonina es bloqueada parcialmente, grandes cantidades de ésta son metabolizadas por las MAOs. Si este proceso paralelo de destrucción e insuficiente reproducción continúa por largo tiempo (Ej.: si tomas varias pastillas o unas con una alta concentración de MDMA), el suministro de serotonina en tu cuerpo puede agotarse. Una escasez de serotonina puede provocar una depresión.
Ritmo de sueño-vigilia.
La serotonina afecta indirectamente tus pautas del sueño. La somnolencia se supera, permitiéndote estar alerta toda la noche. En un menor grado, el éxtasis también induce la liberación de adrenalina, otro neurotransmisor que te mantiene despierto.
Daños
Se ha visto bastante claro en los últimos años que el uso regular del éxtasis puede causar daños en el cerebro. Axones de células nerviosas pueden ser destruidos. Cómo son dañados y qué consecuencia puede tener esto, es ahora el foco de extensas investigaciones. No está claro si es posible la completa recuperación, una vez abandonado el uso del éxtasis.
Los científicos han propuesto dos teorías diferentes para explicar los daños en el cerebro:
1. Sustancias dañinas
El éxtasis es metabolizado en el cuerpo. Parte de este proceso ocurre en el cerebro. Algunos de los componentes, resultantes de este proceso de metabolización, pueden ser dañinos para los axones, con lo cual deshabilitan a las neuronas.
2. Penetración de otros neurotransmisores
El MDMA disminuye la concentración de serotonina en el cerebro. Si la serotonina no está presente, las proteínas de reabsorción no tienen nada que absorber. Estas pequeñas bombas de absorción permanecen vacías, o incluso pueden arrastrar consigo otros transmisores hacia las neuronas de serotonina sin darse cuenta, especialmente dopamina. La dopamina y sus productos derivados dañan entonces los axones de esas células.
Conclusión
El éxtasis estimula la liberación de serotonina. Esto produce primero los efectos deseados, pero si la serotonina en tu cerebro se reduce se pueden producir daños en la memoria y depresión.
Aunque el éxtasis no es adictivo, esto no significa que sea una droga segura. Uno puede asumir que, en general, si alteras el funcionamiento químico de tu cerebro, esto tendrá siempre unas consecuencias. Efectos positivos pueden ir siempre acompañados de negativos.
El speed en el cerebro
El speed (anfetamina) tiene un efecto energético en el cuerpo y en la mente. Una emisión intensificada de neurotransmisores dopamina y adrenalina forma la base de los efectos del speed. La dopamina y la adrenalina están ambas involucradas en el transporte de información entre neuronas, o células nerviosas.
La adrenalina es liberada por todo el cuerpo y lo pone en estado activo. Tu corazón late más rápido y tu presión sanguínea se eleva.
Anfetamina o speed
La dopamina es liberada en el centro de refuerzo del cerebro. Este sistema asocia los sentimientos de placer con ciertos tipos de comportamientos como comer, beber y practicar sexo, lo cual te hace querer repetirlos.
Las drogas pueden estimular también el centro de refuerzo y despertar sensaciones de placer.
Condiciones normales
La dopamina y la adrenalina son almacenadas en vesículas en el extremo del axón. Cuando una señal eléctrica llega este sitio, las vesículas se fusionan con la pared de la neurona. Esto libera la dopamina y la adrenalina en el espacio (sinapsis) entre dos neuronas.
La dopamina o la adrenalina se mueven ahora a través de la sinapsis hacia la neurona contigua. Las dendritas de esta neurona contienen receptores a los cuales se puede adherir la dopamina o la adrenalina. El acto de adhesión transmite el mensaje más allá. Una vez que el mensaje es transmitido, la dopamina o la adrenalina se separa del receptor y es entonces o destruida por las MAOs, o reabsorbida por las proteínas. Estas proteínas guían a los neurotransmisores desde el espacio sináptico hacia la terminal de su axón original, donde son reciclados.
Las condiciones del speed
El speed altera estas condiciones normales en tres formas:
1. El speed (anfetamina) llega al cerebro a través de la sangre. Penetra en las neuronas dopamina y adrenalina con la ayuda de las proteínas de reabsorción. En la terminal del axón el speed provoca que las vesículas del neurotransmisor liberen toda la adrenalina o dopamina. Estos transmisores se mueven entonces a través de la sinapsis hacia los receptores de la siguiente célula, transmitiendo la señal más allá.
2. La dopamina o la adrenalina son normalmente dirigidas de vuelta al axón por las proteínas de reabsorción. La anfetamina bloquea este proceso.
3. La dopamina o la adrenalina serían normalmente destruidas por las MAOs. La anfetamina bloquea también este proceso. Como la cocaína no tiene este efecto, la anfetamina actúa durante más tiempo que la cocaína.
Por estas tres razones, grandes cantidades de dopamina y de adrenalina permanecen en la sinapsis, transmitiendo continuamente señales que pueden despertar el placer y la euforia, y hacerte sentir energético.
Consecuencias
Efectos deseados
La elevada actividad de las neuronas de adrenalina y dopamina genera una sensación eufórica y energética. La dopamina estimula el centro de refuerzo del cerebro, resultando en un sentimiento de euforia. La adrenalina te hace sentir más energético. Estimula la parte de tu sistema nervioso que propulsa tu cuerpo hacia un estado activo y lo prepara para grandes esfuerzos físicos. Tus latidos del corazón, presión sanguínea y temperatura del cuerpo aumentan. Los bronquios se expanden y los músculos se tensan debido al incremento del oxígeno suministrado. Las pupilas de los ojos se dilatan.
Aumento de la temperatura del cuerpo.
La adrenalina provoca un aumento en la temperatura del cuerpo. Igual que con el éxtasis, puedes sufrir un recalentamiento, especialmente si estás en un lugar donde hace calor, bailas mucho y te deshidratas.
Alta presión sanguínea
El uso prolongado del speed puede hacer que tu presión sanguínea alcance niveles peligrosos.
Rechinamiento de dientes
Los músculos se tensan en tu mandíbula y hacen que rechines y deteriores tus dientes.
Depresión
La acción de la anfetamina puede agotar tu suministro de dopamina y puede detonar sentimientos de depresión.
Dependencia
El efecto que la anfetamina tiene en el centro de refuerzo de tu cerebro te puede hacer dependiente de la droga. Quieres experimentar ese sentimiento de euforia una y otra vez. Se puede desarrollar también tolerancia al speed.
A medida que el número de neuronas receptoras disminuye, necesitas más speed para sentir los mismos efectos.
Psicosis
Demasiado speed puede derivar también en episodios psicóticos, alucinaciones y extrema paranoia. En esta ocasión, también se puede culpar a la interrupción de la transmisión de la dopamina.
Daños
Se ha comprobado que el uso prolongado de speed puede resultar en nervios dañados. Los axones de la dopamina pueden secarse. Al esto reducir el número de neuronas de dopamina operando, cada vez se hacer más difícil conseguir sensaciones de placer.
Conclusión
El speed intensifica la liberación de dopamina y de adrenalina al mismo tiempo que bloquea su reabsorción y destrucción. Altos niveles de dopamina provocan sentimientos placenteros. La adrenalina se activa en tu cuerpo. La excesiva liberación de dopamina tiene muchos efectos perjudiciales para tu cerebro. El uso prolongado del speed resulta frecuentemente en depresión y en daños en las neuronas de dopamina.
La cocaína en el cerebro
La cocaína (coca) tiene un efecto energético tanto en el cuerpo como en la mente. Una emisión intensificada del neurotransmisor dopamina forma las bases de los efectos producidos por la cocaína. La dopamina ayuda a transmitir información entre neuronas, o células nerviosas.
La dopamina es liberada en el centro de refuerzo del cerebro. Éste es el sistema que asocia los sentimientos de placer con ciertos tipos de comportamiento, como comer, beber y practicar sexo. Esto hace que quieras repetir estos comportamientos.
La cocaína puede estimular también el centro de refuerzo del cerebro y despertar sensaciones placenteras.
Condiciones normales.
La dopamina es almacenada en vesículas en el extremo del axón.
Cuando una señal eléctrica llega este sitio, las vesículas se fusionan con la pared de la neurona. Esto libera la dopamina en el espacio (sinapsis) entre dos neuronas.
La dopamina se mueve entonces a través de la sinapsis hacia la neurona contigua. Las dendritas de esta neurona contienen receptores a los cuales la dopamina se puede adherir. Esta acción de adhesión transmite el mensaje más allá.
Una vez el mensaje es transmitido, la dopamina se separa de su receptor y regresa a su neurona original. Allí es absorbida del espacio sináptico por proteínas de reabsorción especiales, las cuales la guían hacia la terminal de su axón, donde la dopamina es reciclada.
Las condiciones de la cocaína
La cocaína altera estas condiciones normales de dos modos:
1. Las moléculas de la cocaína se adhieren a las proteínas de reabsorción que, normalmente, retira la dopamina del espacio sináptico. Esto bloquea el acceso a la dopamina. La dopamina queda flotando a la deriva en el espacio y choca con los receptores.
2. La cocaína induce a las vesículas de los neurotransmisores a liberar dopamina extra. La liberación de dopamina continua, con lo que cantidades crecientes de ella se acumula en el espacio sináptico.
El transmisor se desplaza a través de la sinapsis y se adhiere a los receptores de la célula contigua. La señal es transmitida, estimulando el centro de refuerzo del cerebro.
Consecuencias
Efectos deseados
La dopamina estimula el centro de refuerzo del cerebro. Te sientes eufórico y seguro de ti mismo.
Adicción
La estimulación del centro de refuerzo puede llevar a la dependencia. Quieres experimentar esa sensación eufórica una y otra vez.
Se cree también que el repetido uso de cocaína reduce la sensibilidad del cuerpo a la dopamina. Los receptores de dopamina son destruidos gradualmente con el uso de cocaína. Necesitas tomar más y más cocaína para conseguir el mismo efecto.
Depresión
Las consecuencias exactas del uso de cocaína a largo plazo aun no son muy claras. La depresión suele manifestarse en personas que llevan largo tiempo consumiendo cocaína y dejan de tomarla. Sus neuronas se han vuelto insensibles a la dopamina y ya no pueden responder a las cantidades normales de ésta.
Paranoia
La dopamina puede también sobreestimular el centro cerebral del miedo, induciendo a paranoia. El centro del miedo es un mecanismo de supervivencia que nos avisa del peligro.
La sobreestimulación puede desencadenar excesiva ansiedad. Una simple sombra o tono alto de voz puede percibirse como una amenaza terrible.
Conclusión
La cocaína es una droga altamente adictiva. Sus efectos estimulantes y adictivos resultan de la alteración del sistema de retribución del cerebro. La tolerancia a la cocaína aumenta con el tiempo. Los consumidores de cocaína necesitan entonces más droga para conseguir los mismos efectos. El uso regular de cocaína aumenta también el riesgo de efectos secundarios. Te vuelves más irascible, agitado e incluso paranoico.
El cannabis en el cerebro
La marihuana (hierba) y el hashish (costo) son productos de la planta del cáñamo, o Cannabis Sativa. La sustancia activa del cannabis es THC (tetrahidrocannabinol).
El THC induce los efectos que sientes en el cuerpo cuando estás tomando cannabis. Lo que sucede en tu cerebro no se sabe exactamente.
Vamos ahora a explicar la información más reciente.
El cannabis
En dosis normales, el cannabis hace que te sientas ‘colocado’ – relajado, contento y un poco ebrio.
Algunos de sus efectos secundarios son problemas de coordinación, hambre y daños en el funcionamiento de la memoria.
Los efectos surgen porque el THC trastorna la función del neurotransmisor anandamida, encontrado en diferentes partes del cerebro.
Condiciones normales
El neurotransmisor anandamida es almacenado en vesículas en el extremo del axón.
Cuando una señal eléctrica llega ahí, las vesículas se fusionan con la pared de la neurona. Esto libera la anandamida en el espacio (sinapsis) entre dos neuronas.
La anandamida se mueve ahora a través de la sinapsis hacia la neurona contigua. Las dendritas de esta neurona contienen receptores a los cuales se puede adherir la anandamida.
Cuando ésta se adhiere a uno de estos receptores el mensaje se transmite más allá.
Una vez el mensaje es transmitido, la anandamida se separa de su receptor y fluye de vuelta a su neurona original. Las proteínas de reabsorción la ayudan a entrar, dónde es reciclada.
Las condiciones del cannabis
El cannabis (nos referimos al su ingrediente activo THC) altera estas condiciones normales.
El THC se comporta como la anandamida. Imita al neurotransmisor, adhiriéndose a los receptores que están diseñados, de hecho, para la anandamida. Toma posesión del trabajo de ésta.
Cuando el THC se adhiere al receptor, el mensaje es transmitido. Una vez el mensaje es transmitido, el THC se desprende del receptor y es destruido por el cuerpo.
Consecuencias
Efectos deseados
El cannabis induce a un sentimiento placentero y relajado, y a una sensación de bienestar. Esto se consigue al estimularse indirectamente el centro de refuerzo del cerebro. El centro de refuerzo es estimulado por el neurotransmisor dopamina.
Efectos deseados (Cont.)
El cannabis aumenta la liberación de dopamina de forma indirecta. El THC no puede provocar que la neurona de la dopamina libere más dopamina por si solo. Una tercera sustancia ejerce también su papel: el neurotransmisor GABA.
El GABA normalmente impide la emisión en exceso de dopamina. Como se puede ver, la dopamina no es liberada.
Pero el THC interfiere ahora con la liberación del GABA. Esto permite que sea activada más dopamina. Negativo multiplicado por negativo es igual a positivo.
Las altas cantidades de dopamina estimulan el centro de refuerzo del cerebro.
Otras consecuencias
Dependencia
Ya hemos visto que el THC estimula la liberación de dopamina. El efecto que la dopamina tiene en el centro de refuerzo de tu cerebro puede hacerte dependiente del cannabis. Quieres experimentar ese sentimiento placentero una y otra vez.
A pesar de que se libera menor cantidad de dopamina que en sustancias altamente adictivas, como speed y cocaína, el 5-10consumidores de cannabis siguen volviéndose dependientes a la droga.
Memoria a corto plazo
El cerebro contiene aun más receptores a los que la anandamida y el THC se pueden adherir. Están situados en puntos específicos del cerebro, lo cual puede explicar algunos de los efectos típicos del cannabis. Muchos de estos receptores se encuentran en el hipocampo, el hipotálamo, el cerebelo y los ganglios basales.
El hipocampo es vital para la memoria a corto plazo. Cuando el THC se adhiere a los receptores cannabinoides, esto interfiere con el funcionamiento de la memoria. Encuentras más difícil almacenar acontecimientos recientes en tu memoria.
Hambre
El hipotálamo es conocido como el centro del apetito en el cerebro. Al adherirse al receptor cannabinoide el THC puede provocar ataques de hambre.
Equilibrio
El THC afecta también a tu coordinación y al equilibrio. Estas funciones están normalmente reguladas por el cerebelo.
Los ganglios basales están relacionados con el movimiento involuntario de los músculos. Estos son los movimientos que haces sin tener que pensar en ello.
Aquí también puede crear el cannabis problemas con la coordinación física.
Conclusión
El cannabis tiene diferentes efectos en tu cerebro. Estos son generados por su principio activo THC.
El THC imita al neurotransmisor amandamida, y también incrementa la liberación de dopamina indirectamente. Esto te da un sentimiento placentero.
El riesgo de adicción al cannabis es menor que el de otras drogas como la cocaína o el speed.
El THC se adhiere también a otros puntos de tu cerebro. Esto puede afectar negativamente a tu memoria a corto plazo y a tu coordinación.
La destrucción de células del cerebro no ha sido probada en el caso del cannabis.
La heroína en el cerebro
Los opiáceos son drogas potentes que se usan como narcóticos. Los opiáceos incluyen compuestos como el opio, la heroína, la morfina y la codeína. Los efectos más significativos del consumo de heroína son placer, alivio del dolor y supresión de la respiración.
El cuerpo humano contiene receptores a los cuales se pueden adherir los opiáceos. Pero el cuerpo también produce sus propias sustancias llamadas endorfinas, las cuales también se adhieren a estos receptores. Una función de las endorfinas es combatir el dolor. La gran diferencia entre ellas y los opiáceos es que el cuerpo produce las endorfinas él mismo, y las destruye rápidamente después de ser liberadas. Esto significa que hay poco riesgo de adicción. En términos evolutivos, las endorfinas son importantes para la supervivencia. Si necesitas huir después de sufrir una lesión, las endorfinas pueden mitigar el dolor.
Cuando se toma heroína, ésta se convierte en morfina en el cuerpo. Los efectos de la heroína derivan del hecho de que la morfina imita a las endorfinas, los neurotransmisores naturales.
Tanto las endorfinas como la morfina estimulan indirectamente el centro de refuerzo del cerebro, y eso te da un sentimiento de placer.
La morfina también inhibe la liberación de sustancia P. La sustancia P juega un papel en la transmisión de las señales de dolor.
Las neuronas que regulan la respiración también contienen receptores de opiáceos. La morfina se puede adherir a ellas también.
Como la morfina influye en varios procesos en el cuerpo, la explicación esta dividida en cuatro partes.
1) Placer
2) Alivio del dolor
3) Respiración
4) Otros efectos
Parte 1: Placer
El centro de refuerzo
Los sentimientos de placer de la heroína surgen porque el centro de refuerzo es estimulado. El neurotransmisor principal en el sistema de retribución es la dopamina.
Si tomas heroína, tu cuerpo convierte la droga primero en morfina. La morfina imita o lleva a cabo básicamente las mismas acciones que las endorfinas, los neurotransmisores naturales. Esto significa que los procesos del cuerpo que involucran a las endorfinas son imitados cuando tomas heroína.
Tres tipos de neuronas, o células nerviosas, están involucradas en el placer o el proceso de retribución:
1) neuronas de endorfina,
2) neuronas de GABA y
3) neuronas de dopamina.
Condiciones normales en la excitación del placer
1. La dopamina es continuamente liberada en el cuerpo bajo condiciones normales, pero las cantidades pueden ser tanto estimuladas como inhibidas.
2. El neurotransmisor GABA inhibe la liberación de dopamina.
Cuando una señal eléctrica llega a una neurona de endorfina, las vesículas de endorfina se fusionan a la pared de la neurona. Esto libera endorfinas en el espacio (sinapsis) entre dos neuronas.
Las endorfinas se mueven entonces a través de las sinapsis hacia una neurona GABA. Las dendritas de una neurona contienen receptores a los que las endorfinas se pueden adherir. Este acto de adhesión transmite la señal más lejos. Este mensaje provoca la reducción de la liberación de GABA.
Las endorfinas se separan entonces del receptor y son destruidas.
Como el GABA se encuentra inhibido, la neurona dopamina puede liberar más dopamina. La dopamina estimula el centro de refuerzo del cerebro, provocando una sensación de placer.
La neurona de dopamina también contiene receptores de opiáceos. Las endorfinas se adhieren no solamente a la neurona de GABA, sino también a la neurona de dopamina. En este caso, la acción adherente inhibe la liberación de dopamina.
Por lo tanto, las endorfinas pueden tanto estimular como inhibir. Bajo condiciones normales, ayudan a mantener el sistema en equilibrio.
La influencia de la heroína en la sensación de placer
La heroína altera estas condiciones normales de la siguiente forma:
La heroína es convertida en morfina en el cuerpo. La morfina imita a las endorfinas y se adhiere fuertemente a los receptores de la neurona de GABA. Esto impide la liberación del GABA.
Al disminuir el suministro de GABA, la neurona de dopamina puede liberar más dopamina. Esto estimula el centro de refuerzo y tienes sensación de placer.
En comparación con las endorfinas, la morfina es destruida muy despacio (véase la morfina en verde en la esquina superior derecha). La destrucción lenta de la morfina permite que continúe la sensación de placer.
La liberación de dopamina sigue siendo excesivamente alta, y el sentimiento de placer sigue persistiendo.
Las endorfinas naturales no son adictivas porque son destruidas inmediatamente después de adherirse a los receptores. No permanecen en contacto con los receptores durante suficiente tiempo como para inducir a la tolerancia.
La morfina abandona el receptor y es destruida lentamente. La gran diferencia entre la heroína y las endorfinas es que la heroína trabaja mucho mejor y durante más tiempo que las endorfinas. Las endorfinas son producidas por el mismo cuerpo y son destruidas muy rápido. Esto significa que hay poco riesgo de adicción.
La morfina se adhiere también a la neurona de dopamina, pero no puede mantener bajo control la emisión de dopamina.
Parte 2: Dolor
La heroína también tiene efectos de disminución del dolor.
Imagina que te atrapas los dedos en una puerta. Neuronas especiales en tus dedos detectan esto y reaccionan enviando un estímulo de dolor a tu médula espinal y a tu cerebro. Este estímulo es transmitido muchas veces de neurona a neurona. El neurotransmisor sustancia P permite este proceso.
Condiciones normales en la disminución del dolor
La neurona de sustancia P transmite señales de dolor liberando sustancia P. El axón de la neurona de sustancia P contiene receptores de opiáceos así como sustancia P. La sustancia P es almacenada en vesículas en el extremo del axón.
Cuando un estímulo llega al terminal del axón, las vesículas se fusionan con la pared de la neurona. Esto libera sustancia P en el espacio (sinapsis) entre dos neuronas, la cual se adhiere a los receptores de la neurona contigua. La acción de adhesión transmite el mensaje de dolor más allá.
Si el dolor es demasiado intenso, el cuerpo intenta protegerse a si mismo liberando endorfinas naturales. Las endorfinas se adhieren a los receptores de opiáceos en el axón de la neurona de sustancia P. Esto reduce el ritmo de emisión de la señal de dolor.
Las endorfinas se separan entonces del receptor y son destruidas inmediatamente.
Las endorfinas naturales no son adictivas porque no se mantienen en contacto con los receptores durante el tiempo suficiente como para inducir a la tolerancia.
La influencia de la heroína en la disminución del dolor
La heroína altera estas condiciones normales de la siguiente forma:
La heroína se convierte en morfina en el cuerpo.
La morfina actúa idénticamente a las endorfinas al principio. La morfina se adhiere a los receptores en el axón de la neurona de sustancia P y bloquea la emisión de sustancia P. La señal de dolor deja de transmitirse.
La morfina va aun más lejos. Impide también a los receptotes en la neurona contigua recibir sustancia P. Cualquier sustancia P que sea liberada ahora no tiene donde adherirse. No puede hacer su trabajo.
La morfina abandona el receptor y es destruida lentamente. La gran diferencia entre la heroína y las endorfinas es que la heroína trabaja mucho mejor y durante más tiempo que las endorfinas. Las endorfinas son producidas por el mismo cuerpo y son destruidas rápidamente. Esto significa que hay poco riesgo de adicción.
Parte 3: La respiración
Las consecuencias más serias de una sobredosis de heroína es la sofocación. Esto se debe a que la heroína afecta gravemente el ritmo respiratorio. El ritmo respiratorio es regulado por neuronas en el tronco cerebral. Día y noche, estas neuronas reciben información sobre la cantidad de oxigeno y dióxido de carbono en la sangre.

Si hay una escasez de oxigeno y un exceso de dióxido de carbono, las neuronas envían señales a los músculos respiratorios para que se contraigan. Los pulmones se hinchan para permitir que entre más aire. Lo contrario es también posible. La heroína cambia esta situación.
Las neuronas que regulan la respiración contienen receptores de opiáceos. Después de que la heroína ha sido convertida en morfina en el cuerpo, ésta puede adherirse a los receptores. Este acto de adhesión lleva a la supresión de la transmisión de la señal a los músculos respiratorios. La respiración se vuelve menos profunda.
En el caso de una sobredosis de heroína, la supresión de la respiración es tan fuerte que los pulmones se paralizan. La respiración no es posible y te ahogas.
Parte 4: Otros efectos
Los receptores de endorfinas y morfina se encuentran en diferentes lugares del cerebro. Esto puede explicar varios efectos específicos de la heroína.
Pupilas
Varias áreas en el cerebro regulan la dilatación de la pupila en el ojo. Estas áreas contienen muchos receptores para endorfinas y opiáceos. Esto explica por qué la heroína contrae las pupilas al tamaño de una aguja de cabeza.
Los intestinos
El sistema gastro-intestinal contiene también un gran número de receptores de opiáceos. La heroína impide la actividad intestinal. Los adictos a la heroína suelen sufrir estreñimiento (en el pasado, el opio era usado para el control de la diarrea).
El vómito
La heroína estimula el centro cerebral del vómito. Cuando la gente toma opiáceos, suelen experimentar nauseas y vómitos, especialmente al principio.
Tos
La heroína inhibe el centro cerebral de la tos.
La adicción
El uso continuado de la heroína reduce la habilidad de tu cuerpo de liberar dopamina de forma natural. Ya no eres capaz de sentir placer sin la droga. Esto hace que quieras inmediatamente más heroína.
Conclusión
Los efectos más significativos de la heroína son el placer, la disminución del dolor y la supresión de la respiración. La heroína produce estos efectos adhiriéndose a receptores especiales de opiáceos. Las consecuencias pueden ser devastadoras. Te vuelves adicto después de la estimulación continua del centro de refuerzo del cerebro. En casos extremos, puedes incluso morir por la supresión del acto reflejo de respirar.
El alcohol y el cerebro
El alcohol te deja una sensación de calma y relajación, pero también interfiere en tu memoria. Afecta a tus funciones motrices, tu respiración, tu velocidad de reacción, la regulación de la temperatura de tu cuerpo y tu apetito.
La razón por la que el alcohol tiene esos efectos en tu cuerpo es porque influye en varios sistemas neurotransmisores diferentes: dopamina, serotonina, endorfina, GABA y glutamato.
Vamos a describir en detalle los sistemas GABA y glutamato, y luego daremos una breve ojeada al de la dopamina, serotonina y endorfina.
Condiciones normales en los sistemas
GABA y glutamato
El GABA es un neurotransmisor que disminuye la actividad de otras células nerviosas, o neuronas. El alcohol estimula el sistema GABA. Sus efectos inhibidores en otras células nerviosas se hacen más fuertes, haciéndote sentir calmado y relajado. Las células nerviosas sensibles al GABA son encontradas en todas partes del cerebro.
El glutamato activa diferentes grupos de células nerviosas. El alcohol inhibe la actividad del glutamato. Esto reduce los efectos excitantes que el glutamato tiene en otras neuronas.
El centro cerebral del aprendizaje y la memoria está situado en el hipocampo. El alcohol disminuye especialmente la transferencia de información de glutamato entre las células nerviosas de este área.
Cuando el cerebro está funcionando de forma normal, los mensajes son transmitidos constantemente entre las neuronas. Estos mensajes pueden reducir o acelerar la liberación de neurotransmisores por parte de estas neuronas. Todos los mensajes recibidos simultáneamente por una neurona son acumulados en su cuerpo. El resultado puede ser tanto excitador como inhibidor.
GABA bajo condiciones normales
El GABA es almacenado en sacas membranosas, conocidas como vesículas sinápticas, localizadas en el extremo del axón.
Cada vez que una señal eléctrica llega a este punto, las vesículas se fusionan con la pared de la neurona. Esto libera GABA en la sinapsis, o espacio sináptico (el espacio entre las dos neuronas).
Entonces el GABA se mueve a través de la sinapsis hasta la neurona contigua.
Las dendritas de una neurona contienen receptores a los cuales el GABA se adhiere. El acto de adhesión transporta el mensaje de que la liberación de otros neurotransmisores ha de reducirse. El cerebro reduce entonces la cantidad de mensajes enviados.
Bajo los efectos del alcohol (GABA)
El alcohol altera las condiciones normales de la siguiente manera:
El alcohol se adhiere también al receptor de GABA, pero por otro punto.
Cuando el GABA y el alcohol se unen al receptor a la vez, el GABA permanece adherido a él durante más tiempo de lo usual. Por eso envía durante más tiempo su mensaje inhibidor a la neurona receptora.
El alcohol también causa que el GABA se una al receptor más a menudo, aumentando el número de mensajes y la acción inhibidora del GABA durante aún más tiempo.
Consecuencias
El alcohol calma tus nervios y te ofrece una sensación relajante. Esto es porque el GABA tiene un efecto inhibidor sobre otras neuronas, por lo que provoca que ciertas partes del cerebro trabajen más despacio.
El cerebelo, el área del cerebro que controla las delicadas funciones motoras, también contiene muchos receptores de GABA. El alcohol reduce tu control motriz porque tu cerebelo va más despacio.
El glutamato en condiciones normales
El glutamato es el neurotransmisor excitante más importante del cerebro. Estimula a otras neuronas a que entren
en acción.

Los receptores del glutamato son encontrados en todas partes del cerebro y están, por lo tanto, involucrados en muchos de sus procesos vitales.
Una vez el glutamato es liberado en el espacio sináptico se desplaza hacia la neurona contigua.
Las dendritas de la neurona contienen receptores a los cuáles se adhiere el glutamato. Este acto de unión transmite un mensaje excitante a la neurona receptora, activándola.
Bajo los efectos del alcohol (glutamato)
El alcohol altera las condiciones normales de la siguiente manera:
El alcohol se adhiere también al receptor del glutamato, pero por otro lado diferente.
Cuando el alcohol se une al receptor del glutamato, este cambia de forma, y el glutamato ya no puede adherirse. Como resultado, ninguna señal es transmitida a la neurona receptora y no se lleva a cabo ninguna acción.
Consecuencias
Memoria
El hipocampo es vital para la memoria a corto plazo y el razonamiento. Cuando el alcohol se adhiere a los receptores de glutamato en el hipocampo, esto interfiere en tu memoria.
Tienes problemas en recordar cosas que han sucedido recientemente. Puedes hasta experimentar agujeros en la memoria. Tu habilidad para dirigir tus acciones también disminuye.
El cerebro
Cuando los receptores del glutamato son bloqueados por el alcohol, esto inhibe varios procesos diferentes en la neurona receptora, incluyendo la liberación de otros neurotransmisores.
También inhibe la activación de enzimas y hormonas que juegan un papel vital en casi todos los procesos corporales.
La habilidad de la neurona para activar y desactivar genes es también perjudicada. La activación y desactivación de genes es esencial para el funcionamiento del cuerpo. Es el único modo de que las células creen receptores, segreguen neurotransmisores y se mantengan vivas.
Si este proceso es alterado, se puede dañar el correcto funcionamientodel cerebro.
Tolerancia al alcohol y el GABA
La tolerancia al alcohol se produce cuando necesitas más y más alcohol para conseguir los mismos efectos.
La estructura de los receptores de GABA en tu cerebro cambia gradualmente, haciéndolos menos sensibles al alcohol. El alcohol tiene ahora mayor dificultad en adherirse a los receptores. Como resultado, los receptores transmiten menos señales inhibitorias, y tienes que beber más y más alcohol para volver a conseguir ese sentimiento de calma y relajación.
Síntomas de abstinencia y el GABA
Si dejas de tomar alcohol de repente, puedes experimentar síntomas de abstinencia, como insomnio, nerviosismo, sudores, ansiedad y depresión. Esto es debido a que:
– la estructura de los receptores del GABA ha cambiado, haciendo menos efectiva la acción calmante del GABA; y a que
– El GABA, con la ausencia del alcohol, se adhiere ahora muy brevemente.
Se emiten menos mensajes inhibidores y el sistema nervioso es sobreestimulado.
Tolerancia al alcohol y el glutamato
La tolerancia al alcohol se da cuando necesitas más y más alcohol para conseguir los mismos efectos.
El alcohol bloquea los receptores del glutamato. Cuando las neuronas que contienen estos receptores sienten que algunos de ellos han sido bloqueados, incrementan su sensibilidad y generan otros adicionales. Para continuar bloqueando la acción excitante del glutamato necesitas beber más y más alcohol.
Síntomas de abstinencia y el glutamato
Si dejas de beber bruscamente, de repente el alcohol ya no bloquea más los receptores. Como se han creado receptores adicionales y se ha incrementado su sensibilidad, ahora se adhieren a ellos grandes cantidades de glutamato. Las neuronas se sobreestimulan. Esto puede provocar síntomas de abstinencia como insomnio y, en el peor de los casos, epilepsia.
Otras consecuencias
En un principio tu apetito se incrementa cuando bebes alcohol. El alcohol estimula directamente el hipotálamo, el área del cerebro que contiene el centro del hambre.
El alcohol también disminuye tu velocidad de reacción. Probablemente tu cerebro entero trabaja más despacio, pero tus pupilas también responden con menor rapidez al estímulo del cerebro, y tu control motriz se ve afectado.
Dopamina
El sistema neurotransmisor de la dopamina es estimulado por el alcohol. Una explosión de dopamina fluye al centro de refuerzo del cerebro, dándote una sensación de placer y euforia. Quieres experimentar esta sensación una y otra vez, y esto puede llevar a la adicción al alcohol.
Si bebes alcohol regularmente por un largo periodo, tu cerebro se adapta. Se vuelve menos sensible a la dopamina, y esto hace también que libere menos dopamina. En ausencia del alcohol, las concentraciones de dopamina en el cerebro se vuelven demasiado bajas, y esto puede hacerte sentir deprimido. Quieres beber otra vez para superarlo, y esto también puede conducir a la adicción al alcohol.
Serotonina
El alcohol afecta también al sistema neurotransmisor de la serotonina del cerebro. Este último es estimulado por el alcohol y esto te hace sentir eufórico y vinculado a otra gente. Como el alcohol te da sensaciones tan placenteras quieres tomarlo más a menudo.
Endorfinas
Las endorfinas, u opiáceos naturales, son neurotransmisores inhibidores segregados por tu propio cuerpo. El sistema endorfínico puede disminuir o parar tu respiración.
El ritmo de la respiración es regulado por la médula oblongata. Este área del cerebro contiene muchos receptores de endorfinas (u opiáceos) que controlan tus músculos respiratorios. Cuando las endorfinas se adhieren a estos receptores, se reduce la actividad de las neuronas en la médula oblonga, provocando una respiración más lenta. Como el alcohol estimula la liberación de endorfinas, dichas neuronas son inhibidas, y esto puede disminuir la respiración o incluso detenerla.
El alcohol activa el sistema endorfínico, liberando endorfinas en el cerebro. Esta acción puede disminuir el dolor y darte sensación de euforia cuando bebes alcohol (véase también Heroína).
Esto te hace querer beber una y otra vez, y te vuelves adicto al alcohol.
Conclusión
El alcohol realza la acción inhibitoria del neurotransmisor GABA. Esto te da sensación de calma y relajación.
El alcohol inhibe la acción excitante del neurotransmisor glutamato. Esto interfiere en el funcionamiento de tu memoria y otros procesos de tu cuerpo.
El alcohol influye también en otros varios sistemas neurotransmisores en el cerebro. El resultado es un sentimiento placentero y eufórico. Pero demasiado alcohol puede hacer que dejes de respirar completamente.
Si tomas regularmente alcohol necesitas más y más para conseguir los efectos deseados. Tu cuerpo desarrolla tolerancia al alcohol. Si dejas de beber, puedes experimentar síntomas de abstinencia. Beber grandes cantidades de alcohol regularmente puede llevar a la depresión y a la demencia.
La nicotina y el cerebro
El tabaco proviene de la planta Nicotiana Tabacum.
A pesar de que cientos de sustancias han sido identificadas en el tabaco, la nicotina es la más importante. Aun no se sabe exactamente como produce sus efectos físicos.
Vamos ahora a explicar la información más reciente.
Cuando fumas un cigarrillo te sientes a gusto, calmado y relajado, y te puedes concentrar mejor.
La nicotina produce estos efectos imitando la acción del neurotransmisor acetilcolina en el cerebro. Esto interfiere con el funcionamiento normal del cerebro.
La acetilcolina es el neurotransmisor que comunica las neuronas y los músculos entre ellos.
Es segregada por la médula espinal y el tronco cerebral, y pone en marcha los músculos.
La acetilcolina también juega un papel importante en el ritmo cardiaco, la respiración, el funcionamiento del bazo y la dilatación de las pupilas (funciones autónomas del sistema nervioso).
La acetilcolina estimula otras neuronas en el cerebro, como la de la dopamina, para liberar sus neurotransmisores. La nicotina tiene efectos en todos estos procesos.
Condiciones normales
La acetilcolina es almacenada en sacas membranosas conocidas como vesículas sinápticas, situadas en el extremo del axón.
Cuando una señal eléctrica llega este lugar, las vesículas se fusionan con la pared de la neurona.
Esto libera acetilcolina en el espacio (sinapsis) entre el axón y las dendritas de otra célula.
La acetilcolina se mueve ahora a través de la sinapsis hacia la neurona contigua.
Las dendritas de esta neurona contienen receptores a los cuáles se puede adherir la dopamina o la adrenalina. El acto de adhesión transmite el mensaje más allá.
Una vez el mensaje ha sido transmitido, la acetilcolina se separa del receptor.
Las células que la rodean liberan entonces en el espacio sináptico una enzima llamada acetilcolinesterasa. Esta enzima desactiva la acetilcolina separando la colina del ácido acético.
La colina es reabsorbida en el axón con la ayuda de las proteínas de reabsorción, donde es reciclada.
Los síntomas de la nicotina
La nicotina imita a la acetilcolina.
Se adhiere a los receptores designados para la acetilcolina. Esto hace que se emitan nuevas señales. Se podría decir que asume el trabajo de la acetilcolina.
La nicotina, sin embargo, permanece en el espacio sináptico mucho más tiempo que la acetilcolina, porque la acetilcolinesterasa no la metaboliza.
Por lo tanto, transmite muchas más señales a la neurona de lo que lo hubiera hecho la acetilcolina.
Consecuencias
Esto te da una sensación de placer y euforia, debido a que la nicotina estimula los receptores de acetilcolina en las neuronas de dopamina, detonando la liberación de dopamina en el sistema de retribución cerebral.
Esto te hace querer experimentar las sensaciones de placer una y otra vez y rápidamente te vuelves adicto a la nicotina.
Tolerancia
Si fumas tabaco regularmente, tu cerebro desarrolla tolerancia a la nicotina.
Esto significa que el cerebro necesita constantemente nicotina para funcionar normalmente.
Si no tiene nicotina, ansias la sustancia, y puedes también experimentar síntomas de abstinencia como irritabilidad, ansiedad, insomnio, depresión o pobre concentración.
Los siguientes paneles explican como ocurre esto.
Cuando grandes cantidades de nicotina están presentes en el cerebro, los receptores de acetilcolina se sobreestimulan. Esto les deja temporalmente insensibles, y la acetilcolina y la nicotina ya no pueden adherirse a ellos.
Se transmiten menos señales de lo habitual, con lo cual, se necesita más nicotina para conseguir la misma sensación placentera.
La neurona detecta la falta de señales y crea receptores de acetilcolina adicionales.
Síntomas de abstinencia
Si dejas de fumar de repente, la nicotina deja de estar presente en el cerebro.
La insensibilidad causada por la nicotina disminuye y la acetilcolina puede activar nuevamente los receptores de acetilcolina de forma normal.
Sin embargo, ahora existen muchos más receptores que antes de que empezaras a fumar, con lo cual se envían muchos más mensajes.
Las neuronas son bombardeadas con estímulos y se vuelven altamente activas.
Esto lleva a los síntomas de abstinencia como nerviosismo, irritabilidad, ansiedad, insomnio, depresión y pobre concentración.
Si en ese instante fumas otro cigarrillo estos síntomas de abstinencia desaparecen brevemente, y te calmas.
El cerebro vuelve a trabajar de forma normal, porque la nicotina deja temporalmente insensibles otra vez muchos de los receptores de acetilcolina. Las neuronas están menos activas.
La sobreestimulación causada por la escasez de nicotina es superada temporalmente.
Otras consecuencias
A través del cerebro, la nicotina estimula las glándulas de adrenalina para que segreguen adrenalina en la sangre.
La adrenalina es liberada normalmente sólo cuando estás asustado o estresado. Incrementa tu presión sanguínea, tu ritmo de la respiración y tu latido del corazón.
Esto hace que te sientas excitado y energético.
Los fumadores dicen a menudo que fumar les calma cuando están tensos y les da energía cuando están cansados. Esto depende de la cantidad de nicotina consumida.
Si ingieres una cantidad pequeña de nicotina, te sientes alerta y energético por la adrenalina liberada en tu cuerpo.
Si ingieres más nicotina, empiezas a sentirte relajado y calmado, porque la nicotina reduce los síntomas de abstinencia del no fumar.
Algo similar ocurre con el alcohol. Al principio te sientes más activo pero, cuanto más bebes menos energía tienes.
La nicotina también provoca la liberación de glucosa de los almacenes de glucosa en la sangre. El cerebro detecta el nivel elevado de glucosa y ‘piensa’ que acabas de comer. Deja entonces de segregar sustancias que te hacen sentir hambriento. Esto puede ser la razón por la que sientes menos hambre después de un cigarrillo.
La nicotina actúa también en el cerebro para influir en tu metabolismo. Los fumadores tienen el nivel de metabolismo ligeramente más alto que los no fumadores, y pesan cuatro kilos menos como media.
La nicotina también agudiza temporalmente la concentración. Esto ha sido científicamente demostrado, pero los investigadores no han descubierto aun que pasa exactamente en el cerebro cuando esto ocurre. Una explicación probable es que se liberan más neurotransmisores glutamato en el hipocampo, activando con ello esta pequeña área del cerebro.
Conclusión
La nicotina en el cerebro te da una sensación relajante y placentera. La nicotina produce estos efectos imitando en el cerebro la acción del neurotransmisor acetilcolina.
La nicotina es una sustancia altamente adictiva, comparable a la heroína. El cuerpo desarrolla tolerancia a la nicotina rápidamente, por lo que se necesitan cantidades mayores para sentir los mismos efectos placenteros.
Si el nivel de nicotina en el cuerpo cae demasiado, puedes experimentar síntomas de abstinencia. Estos pueden ser brevemente aliviados fumando otro cigarrillo. Básicamente, fumar te ayuda a superar el sentimiento de agitación que en un principio te provoca.

Todas las personas y los animales tienen cerebro. Pero el cerebro de los humanos es único, porque nos da el poder de reflexionar, hablar, y soñar. Todos estos procesos son influenciados por el uso de drogas. Vamos a explicar aquí como funciona. ¿Qué pasa si consumes…?
Primero te diremos cómo trabaja el cerebro.
Cómo funciona el cerebro
Todos los tejidos de tu cuerpo están construidos por células. Tu cerebro y médula espinal contienen alrededor de 100 billones de células nerviosas, o neuronas.
Las neuronas transmiten información y, al hacer esto, gobiernan lo que tu cuerpo hace y como te sientes. Para entender cómo funciona tu cerebro necesitas saber cómo funcionan las neuronas y, especialmente, como funcionan entre ellas.
Neuronas
Las neuronas son células especializadas en transportar información de una parte del cuerpo a otra. Esta información puede incluir todo tipo de cosas, como tu decisión de mover el brazo o las emociones que sientes, cuando ves una buena película.
Las neuronas tienen una forma especial, que consiste en tres partes importantes: el cuerpo de la célula, el axón, y las dendritas.
• El cuerpo de la célula (Cellbody):
Contiene las partes que cada célula necesita para mantenerse viva, como el núcleo, donde se encuentra el ADN.
• Axón (Axon):
Esta cola larga y con forma de cable de la neurona conduce una señal eléctrica, y la transmite a la siguiente célula.
• Dendritas (Dendrite):
Esta pequeña protuberancia en el cuerpo de la célula contiene receptores que recogen las señales transmitidas por los axones de otras neuronas.
Neurotransmisores
Las neuronas están situadas cerca las unas de las otras, pero no se tocan entre ellas. El axón de una neurona está enfocado en dirección a las dendritas de la siguiente neurona. ¿Cómo son transmitidas las señales entre ellas? Esto se lleva a cabo a través de los llamados neurotransmisores, o nervios transmisores. Los neurotransmisores son sustancias químicas que son capaces de transmitir señales. Los neurotransmisores son liberados por los axones y recogidos por las neuronas contiguas, las cuales a su vez transmiten la señal nuevamente.
El proceso de transmisión de señales funciona de la siguiente forma:
Primer paso:
Una señal eléctrica pasa a través del axón hasta que alcanza el extremo, o terminal del axón.
Segundo paso:
Una vez allí la señal provoca que sacas membranosas previamente formadas, conocidas como versículas sinápticas, liberen neurotransmisores en el espacio entre el axón y las dendritas de la siguiente célula. Este espacio es llamado sinapsis o espacio sináptico.
Tercer paso:
Los transmisores se mueven hacia la dendrita de la siguiente célula y se adhieren a sus receptores.
Cuarto paso:
Este acto de adhesión genera una señal eléctrica, transmitiendo la información hacia el interior de la célula.
Quinto paso:
Una vez ocurrido esto, los transmisores se desprenden de los receptores y vuelven a introducirse en el espacio sináptico. Allí son metabolizados por el cuerpo de la célula o reabsorbidos por el axón original. La metabolización de los transmisores es llevada a cabo principalmente por las MAOs (monoaminaoxidosa), proteínas que devoran los transmisores. La reabsorción o retoma, es conducida por sustancias conocidas como proteínas de reabsorción. El proceso puede entones empezar de nuevo desde el primer paso.
Efectos de los neurotransmisores
Las drogas operan influyendo sobre las acciones de uno o más tipos de neurotransmisores. Esto puede suceder de cualquiera de las siguientes cinco formas:
1. La emisión de transmisores es intensificada o disminuida, provocando que grandes o pequeñas cantidades de éstos entren en el espacio sináptico (como sucede con el speed o anfetaminas).
2. La destrucción en manos de las MAOs es alterada, causando que los transmisores permanezcan en el espacio sináptico (como sucede con el speed o anfetaminas).
3. El retorno al axón, conducido por las proteínas de reabsorción, es interferido, provocando que los transmisores permanezcan en el espacio sináptico (como sucede con la cocaína).
4. Los transmisores son imitados. La droga se adhiere a los mismos receptores (como sucede con el cannabis).
5. La producción de nuevas moléculas transmisoras es inhibida.
En resumen:
a) La emisión de transmisores es intensificada o disminuida,
b) La destrucción en manos de las MAOs es alterada,
c) El retorno al axón es interferido,
d) Los transmisores son imitados,
e) La producción de nuevas moléculas transmisoras es inhibida.

Tipos de neurotransmisores
Diferentes neurotransmisores tienen diferentes efectos. Es por esto importante saber cuáles son los efectos normales de cada transmisor – o, más concretamente, en que procesos suele estar involucrados cada uno de ellos.
Adrenalina
Activa tu cuerpo: Tu corazón late más rápido y tus bronquios se expanden para tomar más oxígeno para tus músculos. Te sientes más alerta y seguro de ti mismo.
Dopamina
Estimula el centro de refuerzo de tu cerebro, provocando que experimentes placer y te sientas feliz y satisfecho. La dopamina se encuentra también en el área del cerebro involucrada en los procesos del pensamiento y de la memoria, y ejerce un papel en los movimientos del cuerpo.
Serotonina
Influye en tu estado anímico, en tu habilidad de aprender y en la memoria. Una deficiencia puede causar depresión. La Serotonina está también involucrada en el ciclo del sueño y la vigilia, el apetito y la regulación de la temperatura del cuerpo.
GABA
Tiene un efecto tranquilizador y de reducción del dolor, porque inhibe los procesos provocados por otros neurotransmisores.
Sustancia P
Transporta el estímulo del dolor a tu cerebro a través de los nervios.
Endorfinas
Estimulan el centro de refuerzo del cerebro y disminuyen el dolor.
Anandamida
Está involucrada en el funcionamiento de la memoria, la coordinación y el equilibrio.

Áreas del cerebro
El cerebro está dividido en diferentes áreas. Cada una de ellas se especializa en una función particular. Hay áreas, por ejemplo, para el procesamiento de información sensorial, y áreas para la formación de recuerdos. Cada área del cerebro tiene su propia combinación de neuronas y neurotransmisores.
Si una persona toma drogas, éstas son transportadas al cerebro a través de la sangre. Los efectos de las drogas dependen de:
– Los neurotransmisores en los que influyen
– Las áreas del cerebro donde estos transmisores están situados
– Las funciones que realizan estas áreas del cerebro
La mayoría de las drogas influyen no solo en uno, sino en varios neurotransmisores.

Centro de refuerzo
Un área clave del cerebro es el centro de refuerzo. La dopamina es el neurotransmisor más importante de este área.
El centro de refuerzo despierta sentimientos de placer cuando comes, bebes o practicas sexo. Esto hace que asocies a estos comportamientos sentimientos positivos que te hacen querer repetir el comportamiento una y otra vez. De acuerdo con la teoría de la evolución, el centro de refuerzo juega un papel vital en la supervivencia de las especies. Las drogas estimulan el centro de refuerzo de forma similar a la comida, la bebida o el sexo.
Adicción
El cerebro es flexible. El contacto entre las neuronas es constantemente creado y destruido. Las drogas también son causantes de esto.
La adicción implica ansiedad, incremento de la tolerancia a la droga y síntomas de abstinencia.
Las drogas estimulan el centro de refuerzo, el cuál te hace sentir bien. El ansia por las drogas surge cuando recuerdas esos sentimientos y quieres experimentarlos de nuevo.
La tolerancia de la droga puede desarrollarse en formas diferentes. Pueden ocurrir cambios en tu metabolismo (tu hígado asimila más rápido ciertas sustancias) o en tus mismas neuronas. Si tu cuerpo está constantemente recibiendo drogas, esto puede inhibir la emisión de neurotransmisores. También puede reducir el número de nervios receptores. Necesitas entonces tomar más drogas para alcanzar el efecto original.
Si dejas de tomar esa droga y tu cuerpo deja de recibir bruscamente las drogas a las que esta acostumbrado, tus neuronas no vuelven a la normalidad inmediatamente. Los nervios receptores son ahora demasiados, la emisión de neurotransmisores es demasiado baja, o los MAOs tienen que trabajar más rápido. Tu cuerpo no se ha adaptado aun a la ausencia de drogas. Esto precipita el síndrome de abstinencia.

Las drogas en el cerebro.
Ahora que ya conoces cómo funciona el cerebro, elige en el botón de seleccionar sustancia para que comprendas cómo le afecta cada droga al cerebro.
El éxtasis en el cerebro.
Los efectos del éxtasis (químicamente conocido como MDMA) derivan en parte de una emisión de serotonina intensificada. La serotonina es un neurotransmisor que transmite información al cerebro. A un menor nivel, el éxtasis también afecta a la liberación de adrenalina, lo cual es descrito en la sección sobre el speed o anfetaminas.
Una emisión de neurotransmisores serotonina y adrenalina intensificada forma las bases de los efectos del éxtasis: sentimientos de euforia y vinculación con otros, pero también un aumento de la temperatura y deshidratación.
La serotonina es almacenada en vesículas en el extremo del axón.
Condiciones normales
Cuando una señal eléctrica llega a este lugar, las vesículas se fusionan con la pared de la neurona. Esto libera la serotonina en el espacio (sinapsis) entre el axón y las dendritas de otra célula.
Condiciones normales
La serotonina se mueve ahora a través de la sinapsis hacia la neurona contigua. Las dendritas de esta neurona contienen receptores a los cuales se puede adherir la serotonina. El acto de adhesión transmite el mensaje más allá.
Una vez el mensaje es transmitido, la serotonina se separa y regresa a la sinapsis. Es ahora cuando es, o destruida por las MAOs, o reabsorbida por las proteínas. Estas proteínas guían al transmisor desde el espacio sináptico hacia la terminal de su axón original.
Las condiciones del éxtasis
El éxtasis altera estas condiciones normales de dos modos:
1. El éxtasis bloquea el retorno de la serotonina al axón. El éxtasis se adhiere a las proteínas de reabsorción, impidiendo entrar a la serotonina.
2. La serotonina es liberada en cantidades mayores de lo usual. Esto se debe a que el éxtasis altera la forma de las proteínas de reabsorción, causando que cambien de dirección. En lugar de guiar la serotonina de regreso desde la sinapsis hasta el terminal del axón, la envían desde el terminal del axón a la sinapsis.
Ambos procesos resultan en un exceso de acumulación de serotonina en la espacio sináptico, causando que se emitan un numero de señales mayor de lo normal.
Consecuencias
Efectos deseados
El aumento de actividad de las neuronas de serotonina induce a sentimientos de euforia y vinculación con los demás.
Aumento de la temperatura
La serotonina ayuda a regular la temperatura del cuerpo. Si estás en un lugar donde hace calor, bailas mucho y te deshidratas, el éxtasis puede causar un exceso de temperatura en el cuerpo.
Memoria
Se cree que la serotonina interviene en el almacenamiento de información en tu memoria. Una deficiencia de serotonina interfiere con esta función. Se ha demostrado que el uso regular de éxtasis puede tener como resultado el deterioro de la memoria.
Depresión
El uso excesivo del éxtasis puede mermar el suministro de serotonina en tu cerebro. Esto puede conducir a una depresión. Como la reabsorción de serotonina es bloqueada parcialmente, grandes cantidades de ésta son metabolizadas por las MAOs. Si este proceso paralelo de destrucción e insuficiente reproducción continúa por largo tiempo (Ej.: si tomas varias pastillas o unas con una alta concentración de MDMA), el suministro de serotonina en tu cuerpo puede agotarse. Una escasez de serotonina puede provocar una depresión.
Ritmo de sueño-vigilia.
La serotonina afecta indirectamente tus pautas del sueño. La somnolencia se supera, permitiéndote estar alerta toda la noche. En un menor grado, el éxtasis también induce la liberación de adrenalina, otro neurotransmisor que te mantiene despierto.
Daños
Se ha visto bastante claro en los últimos años que el uso regular del éxtasis puede causar daños en el cerebro. Axones de células nerviosas pueden ser destruidos. Cómo son dañados y qué consecuencia puede tener esto, es ahora el foco de extensas investigaciones. No está claro si es posible la completa recuperación, una vez abandonado el uso del éxtasis.
Los científicos han propuesto dos teorías diferentes para explicar los daños en el cerebro:
1. Sustancias dañinas
El éxtasis es metabolizado en el cuerpo. Parte de este proceso ocurre en el cerebro. Algunos de los componentes, resultantes de este proceso de metabolización, pueden ser dañinos para los axones, con lo cual deshabilitan a las neuronas.
2. Penetración de otros neurotransmisores
El MDMA disminuye la concentración de serotonina en el cerebro. Si la serotonina no está presente, las proteínas de reabsorción no tienen nada que absorber. Estas pequeñas bombas de absorción permanecen vacías, o incluso pueden arrastrar consigo otros transmisores hacia las neuronas de serotonina sin darse cuenta, especialmente dopamina. La dopamina y sus productos derivados dañan entonces los axones de esas células.
Conclusión
El éxtasis estimula la liberación de serotonina. Esto produce primero los efectos deseados, pero si la serotonina en tu cerebro se reduce se pueden producir daños en la memoria y depresión.
Aunque el éxtasis no es adictivo, esto no significa que sea una droga segura. Uno puede asumir que, en general, si alteras el funcionamiento químico de tu cerebro, esto tendrá siempre unas consecuencias. Efectos positivos pueden ir siempre acompañados de negativos.
El speed en el cerebro
El speed (anfetamina) tiene un efecto energético en el cuerpo y en la mente. Una emisión intensificada de neurotransmisores dopamina y adrenalina forma la base de los efectos del speed. La dopamina y la adrenalina están ambas involucradas en el transporte de información entre neuronas, o células nerviosas.
La adrenalina es liberada por todo el cuerpo y lo pone en estado activo. Tu corazón late más rápido y tu presión sanguínea se eleva.
Anfetamina o speed
La dopamina es liberada en el centro de refuerzo del cerebro. Este sistema asocia los sentimientos de placer con ciertos tipos de comportamientos como comer, beber y practicar sexo, lo cual te hace querer repetirlos.
Las drogas pueden estimular también el centro de refuerzo y despertar sensaciones de placer.
Condiciones normales
La dopamina y la adrenalina son almacenadas en vesículas en el extremo del axón. Cuando una señal eléctrica llega este sitio, las vesículas se fusionan con la pared de la neurona. Esto libera la dopamina y la adrenalina en el espacio (sinapsis) entre dos neuronas.
La dopamina o la adrenalina se mueven ahora a través de la sinapsis hacia la neurona contigua. Las dendritas de esta neurona contienen receptores a los cuales se puede adherir la dopamina o la adrenalina. El acto de adhesión transmite el mensaje más allá. Una vez que el mensaje es transmitido, la dopamina o la adrenalina se separa del receptor y es entonces o destruida por las MAOs, o reabsorbida por las proteínas. Estas proteínas guían a los neurotransmisores desde el espacio sináptico hacia la terminal de su axón original, donde son reciclados.
Las condiciones del speed
El speed altera estas condiciones normales en tres formas:
1. El speed (anfetamina) llega al cerebro a través de la sangre. Penetra en las neuronas dopamina y adrenalina con la ayuda de las proteínas de reabsorción. En la terminal del axón el speed provoca que las vesículas del neurotransmisor liberen toda la adrenalina o dopamina. Estos transmisores se mueven entonces a través de la sinapsis hacia los receptores de la siguiente célula, transmitiendo la señal más allá.
2. La dopamina o la adrenalina son normalmente dirigidas de vuelta al axón por las proteínas de reabsorción. La anfetamina bloquea este proceso.
3. La dopamina o la adrenalina serían normalmente destruidas por las MAOs. La anfetamina bloquea también este proceso. Como la cocaína no tiene este efecto, la anfetamina actúa durante más tiempo que la cocaína.
Por estas tres razones, grandes cantidades de dopamina y de adrenalina permanecen en la sinapsis, transmitiendo continuamente señales que pueden despertar el placer y la euforia, y hacerte sentir energético.
Consecuencias
Efectos deseados
La elevada actividad de las neuronas de adrenalina y dopamina genera una sensación eufórica y energética. La dopamina estimula el centro de refuerzo del cerebro, resultando en un sentimiento de euforia. La adrenalina te hace sentir más energético. Estimula la parte de tu sistema nervioso que propulsa tu cuerpo hacia un estado activo y lo prepara para grandes esfuerzos físicos. Tus latidos del corazón, presión sanguínea y temperatura del cuerpo aumentan. Los bronquios se expanden y los músculos se tensan debido al incremento del oxígeno suministrado. Las pupilas de los ojos se dilatan.
Aumento de la temperatura del cuerpo.
La adrenalina provoca un aumento en la temperatura del cuerpo. Igual que con el éxtasis, puedes sufrir un recalentamiento, especialmente si estás en un lugar donde hace calor, bailas mucho y te deshidratas.
Alta presión sanguínea
El uso prolongado del speed puede hacer que tu presión sanguínea alcance niveles peligrosos.
Rechinamiento de dientes
Los músculos se tensan en tu mandíbula y hacen que rechines y deteriores tus dientes.
Depresión
La acción de la anfetamina puede agotar tu suministro de dopamina y puede detonar sentimientos de depresión.
Dependencia
El efecto que la anfetamina tiene en el centro de refuerzo de tu cerebro te puede hacer dependiente de la droga. Quieres experimentar ese sentimiento de euforia una y otra vez. Se puede desarrollar también tolerancia al speed.
A medida que el número de neuronas receptoras disminuye, necesitas más speed para sentir los mismos efectos.
Psicosis
Demasiado speed puede derivar también en episodios psicóticos, alucinaciones y extrema paranoia. En esta ocasión, también se puede culpar a la interrupción de la transmisión de la dopamina.
Daños
Se ha comprobado que el uso prolongado de speed puede resultar en nervios dañados. Los axones de la dopamina pueden secarse. Al esto reducir el número de neuronas de dopamina operando, cada vez se hacer más difícil conseguir sensaciones de placer.
Conclusión
El speed intensifica la liberación de dopamina y de adrenalina al mismo tiempo que bloquea su reabsorción y destrucción. Altos niveles de dopamina provocan sentimientos placenteros. La adrenalina se activa en tu cuerpo. La excesiva liberación de dopamina tiene muchos efectos perjudiciales para tu cerebro. El uso prolongado del speed resulta frecuentemente en depresión y en daños en las neuronas de dopamina.
La cocaína en el cerebro
La cocaína (coca) tiene un efecto energético tanto en el cuerpo como en la mente. Una emisión intensificada del neurotransmisor dopamina forma las bases de los efectos producidos por la cocaína. La dopamina ayuda a transmitir información entre neuronas, o células nerviosas.
La dopamina es liberada en el centro de refuerzo del cerebro. Éste es el sistema que asocia los sentimientos de placer con ciertos tipos de comportamiento, como comer, beber y practicar sexo. Esto hace que quieras repetir estos comportamientos.
La cocaína puede estimular también el centro de refuerzo del cerebro y despertar sensaciones placenteras.
Condiciones normales.
La dopamina es almacenada en vesículas en el extremo del axón.
Cuando una señal eléctrica llega este sitio, las vesículas se fusionan con la pared de la neurona. Esto libera la dopamina en el espacio (sinapsis) entre dos neuronas.
La dopamina se mueve entonces a través de la sinapsis hacia la neurona contigua. Las dendritas de esta neurona contienen receptores a los cuales la dopamina se puede adherir. Esta acción de adhesión transmite el mensaje más allá.
Una vez el mensaje es transmitido, la dopamina se separa de su receptor y regresa a su neurona original. Allí es absorbida del espacio sináptico por proteínas de reabsorción especiales, las cuales la guían hacia la terminal de su axón, donde la dopamina es reciclada.
Las condiciones de la cocaína
La cocaína altera estas condiciones normales de dos modos:
1. Las moléculas de la cocaína se adhieren a las proteínas de reabsorción que, normalmente, retira la dopamina del espacio sináptico. Esto bloquea el acceso a la dopamina. La dopamina queda flotando a la deriva en el espacio y choca con los receptores.
2. La cocaína induce a las vesículas de los neurotransmisores a liberar dopamina extra. La liberación de dopamina continua, con lo que cantidades crecientes de ella se acumula en el espacio sináptico.
El transmisor se desplaza a través de la sinapsis y se adhiere a los receptores de la célula contigua. La señal es transmitida, estimulando el centro de refuerzo del cerebro.
Consecuencias
Efectos deseados
La dopamina estimula el centro de refuerzo del cerebro. Te sientes eufórico y seguro de ti mismo.
Adicción
La estimulación del centro de refuerzo puede llevar a la dependencia. Quieres experimentar esa sensación eufórica una y otra vez.
Se cree también que el repetido uso de cocaína reduce la sensibilidad del cuerpo a la dopamina. Los receptores de dopamina son destruidos gradualmente con el uso de cocaína. Necesitas tomar más y más cocaína para conseguir el mismo efecto.
Depresión
Las consecuencias exactas del uso de cocaína a largo plazo aun no son muy claras. La depresión suele manifestarse en personas que llevan largo tiempo consumiendo cocaína y dejan de tomarla. Sus neuronas se han vuelto insensibles a la dopamina y ya no pueden responder a las cantidades normales de ésta.
Paranoia
La dopamina puede también sobreestimular el centro cerebral del miedo, induciendo a paranoia. El centro del miedo es un mecanismo de supervivencia que nos avisa del peligro.
La sobreestimulación puede desencadenar excesiva ansiedad. Una simple sombra o tono alto de voz puede percibirse como una amenaza terrible.
Conclusión
La cocaína es una droga altamente adictiva. Sus efectos estimulantes y adictivos resultan de la alteración del sistema de retribución del cerebro. La tolerancia a la cocaína aumenta con el tiempo. Los consumidores de cocaína necesitan entonces más droga para conseguir los mismos efectos. El uso regular de cocaína aumenta también el riesgo de efectos secundarios. Te vuelves más irascible, agitado e incluso paranoico.
El cannabis en el cerebro
La marihuana (hierba) y el hashish (costo) son productos de la planta del cáñamo, o Cannabis Sativa. La sustancia activa del cannabis es THC (tetrahidrocannabinol).
El THC induce los efectos que sientes en el cuerpo cuando estás tomando cannabis. Lo que sucede en tu cerebro no se sabe exactamente.
Vamos ahora a explicar la información más reciente.
El cannabis
En dosis normales, el cannabis hace que te sientas ‘colocado’ – relajado, contento y un poco ebrio.
Algunos de sus efectos secundarios son problemas de coordinación, hambre y daños en el funcionamiento de la memoria.
Los efectos surgen porque el THC trastorna la función del neurotransmisor anandamida, encontrado en diferentes partes del cerebro.
Condiciones normales
El neurotransmisor anandamida es almacenado en vesículas en el extremo del axón.
Cuando una señal eléctrica llega ahí, las vesículas se fusionan con la pared de la neurona. Esto libera la anandamida en el espacio (sinapsis) entre dos neuronas.
La anandamida se mueve ahora a través de la sinapsis hacia la neurona contigua. Las dendritas de esta neurona contienen receptores a los cuales se puede adherir la anandamida.
Cuando ésta se adhiere a uno de estos receptores el mensaje se transmite más allá.
Una vez el mensaje es transmitido, la anandamida se separa de su receptor y fluye de vuelta a su neurona original. Las proteínas de reabsorción la ayudan a entrar, dónde es reciclada.
Las condiciones del cannabis
El cannabis (nos referimos al su ingrediente activo THC) altera estas condiciones normales.
El THC se comporta como la anandamida. Imita al neurotransmisor, adhiriéndose a los receptores que están diseñados, de hecho, para la anandamida. Toma posesión del trabajo de ésta.
Cuando el THC se adhiere al receptor, el mensaje es transmitido. Una vez el mensaje es transmitido, el THC se desprende del receptor y es destruido por el cuerpo.
Consecuencias
Efectos deseados
El cannabis induce a un sentimiento placentero y relajado, y a una sensación de bienestar. Esto se consigue al estimularse indirectamente el centro de refuerzo del cerebro. El centro de refuerzo es estimulado por el neurotransmisor dopamina.
Efectos deseados (Cont.)
El cannabis aumenta la liberación de dopamina de forma indirecta. El THC no puede provocar que la neurona de la dopamina libere más dopamina por si solo. Una tercera sustancia ejerce también su papel: el neurotransmisor GABA.
El GABA normalmente impide la emisión en exceso de dopamina. Como se puede ver, la dopamina no es liberada.
Pero el THC interfiere ahora con la liberación del GABA. Esto permite que sea activada más dopamina. Negativo multiplicado por negativo es igual a positivo.
Las altas cantidades de dopamina estimulan el centro de refuerzo del cerebro.
Otras consecuencias
Dependencia
Ya hemos visto que el THC estimula la liberación de dopamina. El efecto que la dopamina tiene en el centro de refuerzo de tu cerebro puede hacerte dependiente del cannabis. Quieres experimentar ese sentimiento placentero una y otra vez.
A pesar de que se libera menor cantidad de dopamina que en sustancias altamente adictivas, como speed y cocaína, el 5-10consumidores de cannabis siguen volviéndose dependientes a la droga.
Memoria a corto plazo
El cerebro contiene aun más receptores a los que la anandamida y el THC se pueden adherir. Están situados en puntos específicos del cerebro, lo cual puede explicar algunos de los efectos típicos del cannabis. Muchos de estos receptores se encuentran en el hipocampo, el hipotálamo, el cerebelo y los ganglios basales.
El hipocampo es vital para la memoria a corto plazo. Cuando el THC se adhiere a los receptores cannabinoides, esto interfiere con el funcionamiento de la memoria. Encuentras más difícil almacenar acontecimientos recientes en tu memoria.
Hambre
El hipotálamo es conocido como el centro del apetito en el cerebro. Al adherirse al receptor cannabinoide el THC puede provocar ataques de hambre.
Equilibrio
El THC afecta también a tu coordinación y al equilibrio. Estas funciones están normalmente reguladas por el cerebelo.
Los ganglios basales están relacionados con el movimiento involuntario de los músculos. Estos son los movimientos que haces sin tener que pensar en ello.
Aquí también puede crear el cannabis problemas con la coordinación física.
Conclusión
El cannabis tiene diferentes efectos en tu cerebro. Estos son generados por su principio activo THC.
El THC imita al neurotransmisor amandamida, y también incrementa la liberación de dopamina indirectamente. Esto te da un sentimiento placentero.
El riesgo de adicción al cannabis es menor que el de otras drogas como la cocaína o el speed.
El THC se adhiere también a otros puntos de tu cerebro. Esto puede afectar negativamente a tu memoria a corto plazo y a tu coordinación.
La destrucción de células del cerebro no ha sido probada en el caso del cannabis.
La heroína en el cerebro
Los opiáceos son drogas potentes que se usan como narcóticos. Los opiáceos incluyen compuestos como el opio, la heroína, la morfina y la codeína. Los efectos más significativos del consumo de heroína son placer, alivio del dolor y supresión de la respiración.
El cuerpo humano contiene receptores a los cuales se pueden adherir los opiáceos. Pero el cuerpo también produce sus propias sustancias llamadas endorfinas, las cuales también se adhieren a estos receptores. Una función de las endorfinas es combatir el dolor. La gran diferencia entre ellas y los opiáceos es que el cuerpo produce las endorfinas él mismo, y las destruye rápidamente después de ser liberadas. Esto significa que hay poco riesgo de adicción. En términos evolutivos, las endorfinas son importantes para la supervivencia. Si necesitas huir después de sufrir una lesión, las endorfinas pueden mitigar el dolor.
Cuando se toma heroína, ésta se convierte en morfina en el cuerpo. Los efectos de la heroína derivan del hecho de que la morfina imita a las endorfinas, los neurotransmisores naturales.
Tanto las endorfinas como la morfina estimulan indirectamente el centro de refuerzo del cerebro, y eso te da un sentimiento de placer.
La morfina también inhibe la liberación de sustancia P. La sustancia P juega un papel en la transmisión de las señales de dolor.
Las neuronas que regulan la respiración también contienen receptores de opiáceos. La morfina se puede adherir a ellas también.
Como la morfina influye en varios procesos en el cuerpo, la explicación esta dividida en cuatro partes.
1) Placer
2) Alivio del dolor
3) Respiración
4) Otros efectos
Parte 1: Placer
El centro de refuerzo
Los sentimientos de placer de la heroína surgen porque el centro de refuerzo es estimulado. El neurotransmisor principal en el sistema de retribución es la dopamina.
Si tomas heroína, tu cuerpo convierte la droga primero en morfina. La morfina imita o lleva a cabo básicamente las mismas acciones que las endorfinas, los neurotransmisores naturales. Esto significa que los procesos del cuerpo que involucran a las endorfinas son imitados cuando tomas heroína.
Tres tipos de neuronas, o células nerviosas, están involucradas en el placer o el proceso de retribución:
1) neuronas de endorfina,
2) neuronas de GABA y
3) neuronas de dopamina.
Condiciones normales en la excitación del placer
1. La dopamina es continuamente liberada en el cuerpo bajo condiciones normales, pero las cantidades pueden ser tanto estimuladas como inhibidas.
2. El neurotransmisor GABA inhibe la liberación de dopamina.
Cuando una señal eléctrica llega a una neurona de endorfina, las vesículas de endorfina se fusionan a la pared de la neurona. Esto libera endorfinas en el espacio (sinapsis) entre dos neuronas.
Las endorfinas se mueven entonces a través de las sinapsis hacia una neurona GABA. Las dendritas de una neurona contienen receptores a los que las endorfinas se pueden adherir. Este acto de adhesión transmite la señal más lejos. Este mensaje provoca la reducción de la liberación de GABA.
Las endorfinas se separan entonces del receptor y son destruidas.
Como el GABA se encuentra inhibido, la neurona dopamina puede liberar más dopamina. La dopamina estimula el centro de refuerzo del cerebro, provocando una sensación de placer.
La neurona de dopamina también contiene receptores de opiáceos. Las endorfinas se adhieren no solamente a la neurona de GABA, sino también a la neurona de dopamina. En este caso, la acción adherente inhibe la liberación de dopamina.
Por lo tanto, las endorfinas pueden tanto estimular como inhibir. Bajo condiciones normales, ayudan a mantener el sistema en equilibrio.
La influencia de la heroína en la sensación de placer
La heroína altera estas condiciones normales de la siguiente forma:
La heroína es convertida en morfina en el cuerpo. La morfina imita a las endorfinas y se adhiere fuertemente a los receptores de la neurona de GABA. Esto impide la liberación del GABA.
Al disminuir el suministro de GABA, la neurona de dopamina puede liberar más dopamina. Esto estimula el centro de refuerzo y tienes sensación de placer.
En comparación con las endorfinas, la morfina es destruida muy despacio (véase la morfina en verde en la esquina superior derecha). La destrucción lenta de la morfina permite que continúe la sensación de placer.
La liberación de dopamina sigue siendo excesivamente alta, y el sentimiento de placer sigue persistiendo.
Las endorfinas naturales no son adictivas porque son destruidas inmediatamente después de adherirse a los receptores. No permanecen en contacto con los receptores durante suficiente tiempo como para inducir a la tolerancia.
La morfina abandona el receptor y es destruida lentamente. La gran diferencia entre la heroína y las endorfinas es que la heroína trabaja mucho mejor y durante más tiempo que las endorfinas. Las endorfinas son producidas por el mismo cuerpo y son destruidas muy rápido. Esto significa que hay poco riesgo de adicción.
La morfina se adhiere también a la neurona de dopamina, pero no puede mantener bajo control la emisión de dopamina.
Parte 2: Dolor
La heroína también tiene efectos de disminución del dolor.
Imagina que te atrapas los dedos en una puerta. Neuronas especiales en tus dedos detectan esto y reaccionan enviando un estímulo de dolor a tu médula espinal y a tu cerebro. Este estímulo es transmitido muchas veces de neurona a neurona. El neurotransmisor sustancia P permite este proceso.
Condiciones normales en la disminución del dolor
La neurona de sustancia P transmite señales de dolor liberando sustancia P. El axón de la neurona de sustancia P contiene receptores de opiáceos así como sustancia P. La sustancia P es almacenada en vesículas en el extremo del axón.
Cuando un estímulo llega al terminal del axón, las vesículas se fusionan con la pared de la neurona. Esto libera sustancia P en el espacio (sinapsis) entre dos neuronas, la cual se adhiere a los receptores de la neurona contigua. La acción de adhesión transmite el mensaje de dolor más allá.
Si el dolor es demasiado intenso, el cuerpo intenta protegerse a si mismo liberando endorfinas naturales. Las endorfinas se adhieren a los receptores de opiáceos en el axón de la neurona de sustancia P. Esto reduce el ritmo de emisión de la señal de dolor.
Las endorfinas se separan entonces del receptor y son destruidas inmediatamente.
Las endorfinas naturales no son adictivas porque no se mantienen en contacto con los receptores durante el tiempo suficiente como para inducir a la tolerancia.
La influencia de la heroína en la disminución del dolor
La heroína altera estas condiciones normales de la siguiente forma:
La heroína se convierte en morfina en el cuerpo.
La morfina actúa idénticamente a las endorfinas al principio. La morfina se adhiere a los receptores en el axón de la neurona de sustancia P y bloquea la emisión de sustancia P. La señal de dolor deja de transmitirse.
La morfina va aun más lejos. Impide también a los receptotes en la neurona contigua recibir sustancia P. Cualquier sustancia P que sea liberada ahora no tiene donde adherirse. No puede hacer su trabajo.
La morfina abandona el receptor y es destruida lentamente. La gran diferencia entre la heroína y las endorfinas es que la heroína trabaja mucho mejor y durante más tiempo que las endorfinas. Las endorfinas son producidas por el mismo cuerpo y son destruidas rápidamente. Esto significa que hay poco riesgo de adicción.
Parte 3: La respiración
Las consecuencias más serias de una sobredosis de heroína es la sofocación. Esto se debe a que la heroína afecta gravemente el ritmo respiratorio. El ritmo respiratorio es regulado por neuronas en el tronco cerebral. Día y noche, estas neuronas reciben información sobre la cantidad de oxigeno y dióxido de carbono en la sangre.

Si hay una escasez de oxigeno y un exceso de dióxido de carbono, las neuronas envían señales a los músculos respiratorios para que se contraigan. Los pulmones se hinchan para permitir que entre más aire. Lo contrario es también posible. La heroína cambia esta situación.
Las neuronas que regulan la respiración contienen receptores de opiáceos. Después de que la heroína ha sido convertida en morfina en el cuerpo, ésta puede adherirse a los receptores. Este acto de adhesión lleva a la supresión de la transmisión de la señal a los músculos respiratorios. La respiración se vuelve menos profunda.
En el caso de una sobredosis de heroína, la supresión de la respiración es tan fuerte que los pulmones se paralizan. La respiración no es posible y te ahogas.
Parte 4: Otros efectos
Los receptores de endorfinas y morfina se encuentran en diferentes lugares del cerebro. Esto puede explicar varios efectos específicos de la heroína.
Pupilas
Varias áreas en el cerebro regulan la dilatación de la pupila en el ojo. Estas áreas contienen muchos receptores para endorfinas y opiáceos. Esto explica por qué la heroína contrae las pupilas al tamaño de una aguja de cabeza.
Los intestinos
El sistema gastro-intestinal contiene también un gran número de receptores de opiáceos. La heroína impide la actividad intestinal. Los adictos a la heroína suelen sufrir estreñimiento (en el pasado, el opio era usado para el control de la diarrea).
El vómito
La heroína estimula el centro cerebral del vómito. Cuando la gente toma opiáceos, suelen experimentar nauseas y vómitos, especialmente al principio.
Tos
La heroína inhibe el centro cerebral de la tos.
La adicción
El uso continuado de la heroína reduce la habilidad de tu cuerpo de liberar dopamina de forma natural. Ya no eres capaz de sentir placer sin la droga. Esto hace que quieras inmediatamente más heroína.
Conclusión
Los efectos más significativos de la heroína son el placer, la disminución del dolor y la supresión de la respiración. La heroína produce estos efectos adhiriéndose a receptores especiales de opiáceos. Las consecuencias pueden ser devastadoras. Te vuelves adicto después de la estimulación continua del centro de refuerzo del cerebro. En casos extremos, puedes incluso morir por la supresión del acto reflejo de respirar.
El alcohol y el cerebro
El alcohol te deja una sensación de calma y relajación, pero también interfiere en tu memoria. Afecta a tus funciones motrices, tu respiración, tu velocidad de reacción, la regulación de la temperatura de tu cuerpo y tu apetito.
La razón por la que el alcohol tiene esos efectos en tu cuerpo es porque influye en varios sistemas neurotransmisores diferentes: dopamina, serotonina, endorfina, GABA y glutamato.
Vamos a describir en detalle los sistemas GABA y glutamato, y luego daremos una breve ojeada al de la dopamina, serotonina y endorfina.
Condiciones normales en los sistemas
GABA y glutamato
El GABA es un neurotransmisor que disminuye la actividad de otras células nerviosas, o neuronas. El alcohol estimula el sistema GABA. Sus efectos inhibidores en otras células nerviosas se hacen más fuertes, haciéndote sentir calmado y relajado. Las células nerviosas sensibles al GABA son encontradas en todas partes del cerebro.
El glutamato activa diferentes grupos de células nerviosas. El alcohol inhibe la actividad del glutamato. Esto reduce los efectos excitantes que el glutamato tiene en otras neuronas.
El centro cerebral del aprendizaje y la memoria está situado en el hipocampo. El alcohol disminuye especialmente la transferencia de información de glutamato entre las células nerviosas de este área.
Cuando el cerebro está funcionando de forma normal, los mensajes son transmitidos constantemente entre las neuronas. Estos mensajes pueden reducir o acelerar la liberación de neurotransmisores por parte de estas neuronas. Todos los mensajes recibidos simultáneamente por una neurona son acumulados en su cuerpo. El resultado puede ser tanto excitador como inhibidor.
GABA bajo condiciones normales
El GABA es almacenado en sacas membranosas, conocidas como vesículas sinápticas, localizadas en el extremo del axón.
Cada vez que una señal eléctrica llega a este punto, las vesículas se fusionan con la pared de la neurona. Esto libera GABA en la sinapsis, o espacio sináptico (el espacio entre las dos neuronas).
Entonces el GABA se mueve a través de la sinapsis hasta la neurona contigua.
Las dendritas de una neurona contienen receptores a los cuales el GABA se adhiere. El acto de adhesión transporta el mensaje de que la liberación de otros neurotransmisores ha de reducirse. El cerebro reduce entonces la cantidad de mensajes enviados.
Bajo los efectos del alcohol (GABA)
El alcohol altera las condiciones normales de la siguiente manera:
El alcohol se adhiere también al receptor de GABA, pero por otro punto.
Cuando el GABA y el alcohol se unen al receptor a la vez, el GABA permanece adherido a él durante más tiempo de lo usual. Por eso envía durante más tiempo su mensaje inhibidor a la neurona receptora.
El alcohol también causa que el GABA se una al receptor más a menudo, aumentando el número de mensajes y la acción inhibidora del GABA durante aún más tiempo.
Consecuencias
El alcohol calma tus nervios y te ofrece una sensación relajante. Esto es porque el GABA tiene un efecto inhibidor sobre otras neuronas, por lo que provoca que ciertas partes del cerebro trabajen más despacio.
El cerebelo, el área del cerebro que controla las delicadas funciones motoras, también contiene muchos receptores de GABA. El alcohol reduce tu control motriz porque tu cerebelo va más despacio.
El glutamato en condiciones normales
El glutamato es el neurotransmisor excitante más importante del cerebro. Estimula a otras neuronas a que entren
en acción.

Los receptores del glutamato son encontrados en todas partes del cerebro y están, por lo tanto, involucrados en muchos de sus procesos vitales.
Una vez el glutamato es liberado en el espacio sináptico se desplaza hacia la neurona contigua.
Las dendritas de la neurona contienen receptores a los cuáles se adhiere el glutamato. Este acto de unión transmite un mensaje excitante a la neurona receptora, activándola.
Bajo los efectos del alcohol (glutamato)
El alcohol altera las condiciones normales de la siguiente manera:
El alcohol se adhiere también al receptor del glutamato, pero por otro lado diferente.
Cuando el alcohol se une al receptor del glutamato, este cambia de forma, y el glutamato ya no puede adherirse. Como resultado, ninguna señal es transmitida a la neurona receptora y no se lleva a cabo ninguna acción.
Consecuencias
Memoria
El hipocampo es vital para la memoria a corto plazo y el razonamiento. Cuando el alcohol se adhiere a los receptores de glutamato en el hipocampo, esto interfiere en tu memoria.
Tienes problemas en recordar cosas que han sucedido recientemente. Puedes hasta experimentar agujeros en la memoria. Tu habilidad para dirigir tus acciones también disminuye.
El cerebro
Cuando los receptores del glutamato son bloqueados por el alcohol, esto inhibe varios procesos diferentes en la neurona receptora, incluyendo la liberación de otros neurotransmisores.
También inhibe la activación de enzimas y hormonas que juegan un papel vital en casi todos los procesos corporales.
La habilidad de la neurona para activar y desactivar genes es también perjudicada. La activación y desactivación de genes es esencial para el funcionamiento del cuerpo. Es el único modo de que las células creen receptores, segreguen neurotransmisores y se mantengan vivas.
Si este proceso es alterado, se puede dañar el correcto funcionamientodel cerebro.
Tolerancia al alcohol y el GABA
La tolerancia al alcohol se produce cuando necesitas más y más alcohol para conseguir los mismos efectos.
La estructura de los receptores de GABA en tu cerebro cambia gradualmente, haciéndolos menos sensibles al alcohol. El alcohol tiene ahora mayor dificultad en adherirse a los receptores. Como resultado, los receptores transmiten menos señales inhibitorias, y tienes que beber más y más alcohol para volver a conseguir ese sentimiento de calma y relajación.
Síntomas de abstinencia y el GABA
Si dejas de tomar alcohol de repente, puedes experimentar síntomas de abstinencia, como insomnio, nerviosismo, sudores, ansiedad y depresión. Esto es debido a que:
– la estructura de los receptores del GABA ha cambiado, haciendo menos efectiva la acción calmante del GABA; y a que
– El GABA, con la ausencia del alcohol, se adhiere ahora muy brevemente.
Se emiten menos mensajes inhibidores y el sistema nervioso es sobreestimulado.
Tolerancia al alcohol y el glutamato
La tolerancia al alcohol se da cuando necesitas más y más alcohol para conseguir los mismos efectos.
El alcohol bloquea los receptores del glutamato. Cuando las neuronas que contienen estos receptores sienten que algunos de ellos han sido bloqueados, incrementan su sensibilidad y generan otros adicionales. Para continuar bloqueando la acción excitante del glutamato necesitas beber más y más alcohol.
Síntomas de abstinencia y el glutamato
Si dejas de beber bruscamente, de repente el alcohol ya no bloquea más los receptores. Como se han creado receptores adicionales y se ha incrementado su sensibilidad, ahora se adhieren a ellos grandes cantidades de glutamato. Las neuronas se sobreestimulan. Esto puede provocar síntomas de abstinencia como insomnio y, en el peor de los casos, epilepsia.
Otras consecuencias
En un principio tu apetito se incrementa cuando bebes alcohol. El alcohol estimula directamente el hipotálamo, el área del cerebro que contiene el centro del hambre.
El alcohol también disminuye tu velocidad de reacción. Probablemente tu cerebro entero trabaja más despacio, pero tus pupilas también responden con menor rapidez al estímulo del cerebro, y tu control motriz se ve afectado.
Dopamina
El sistema neurotransmisor de la dopamina es estimulado por el alcohol. Una explosión de dopamina fluye al centro de refuerzo del cerebro, dándote una sensación de placer y euforia. Quieres experimentar esta sensación una y otra vez, y esto puede llevar a la adicción al alcohol.
Si bebes alcohol regularmente por un largo periodo, tu cerebro se adapta. Se vuelve menos sensible a la dopamina, y esto hace también que libere menos dopamina. En ausencia del alcohol, las concentraciones de dopamina en el cerebro se vuelven demasiado bajas, y esto puede hacerte sentir deprimido. Quieres beber otra vez para superarlo, y esto también puede conducir a la adicción al alcohol.
Serotonina
El alcohol afecta también al sistema neurotransmisor de la serotonina del cerebro. Este último es estimulado por el alcohol y esto te hace sentir eufórico y vinculado a otra gente. Como el alcohol te da sensaciones tan placenteras quieres tomarlo más a menudo.
Endorfinas
Las endorfinas, u opiáceos naturales, son neurotransmisores inhibidores segregados por tu propio cuerpo. El sistema endorfínico puede disminuir o parar tu respiración.
El ritmo de la respiración es regulado por la médula oblongata. Este área del cerebro contiene muchos receptores de endorfinas (u opiáceos) que controlan tus músculos respiratorios. Cuando las endorfinas se adhieren a estos receptores, se reduce la actividad de las neuronas en la médula oblonga, provocando una respiración más lenta. Como el alcohol estimula la liberación de endorfinas, dichas neuronas son inhibidas, y esto puede disminuir la respiración o incluso detenerla.
El alcohol activa el sistema endorfínico, liberando endorfinas en el cerebro. Esta acción puede disminuir el dolor y darte sensación de euforia cuando bebes alcohol (véase también Heroína).
Esto te hace querer beber una y otra vez, y te vuelves adicto al alcohol.
Conclusión
El alcohol realza la acción inhibitoria del neurotransmisor GABA. Esto te da sensación de calma y relajación.
El alcohol inhibe la acción excitante del neurotransmisor glutamato. Esto interfiere en el funcionamiento de tu memoria y otros procesos de tu cuerpo.
El alcohol influye también en otros varios sistemas neurotransmisores en el cerebro. El resultado es un sentimiento placentero y eufórico. Pero demasiado alcohol puede hacer que dejes de respirar completamente.
Si tomas regularmente alcohol necesitas más y más para conseguir los efectos deseados. Tu cuerpo desarrolla tolerancia al alcohol. Si dejas de beber, puedes experimentar síntomas de abstinencia. Beber grandes cantidades de alcohol regularmente puede llevar a la depresión y a la demencia.
La nicotina y el cerebro
El tabaco proviene de la planta Nicotiana Tabacum.
A pesar de que cientos de sustancias han sido identificadas en el tabaco, la nicotina es la más importante. Aun no se sabe exactamente como produce sus efectos físicos.
Vamos ahora a explicar la información más reciente.
Cuando fumas un cigarrillo te sientes a gusto, calmado y relajado, y te puedes concentrar mejor.
La nicotina produce estos efectos imitando la acción del neurotransmisor acetilcolina en el cerebro. Esto interfiere con el funcionamiento normal del cerebro.
La acetilcolina es el neurotransmisor que comunica las neuronas y los músculos entre ellos.
Es segregada por la médula espinal y el tronco cerebral, y pone en marcha los músculos.
La acetilcolina también juega un papel importante en el ritmo cardiaco, la respiración, el funcionamiento del bazo y la dilatación de las pupilas (funciones autónomas del sistema nervioso).
La acetilcolina estimula otras neuronas en el cerebro, como la de la dopamina, para liberar sus neurotransmisores. La nicotina tiene efectos en todos estos procesos.
Condiciones normales
La acetilcolina es almacenada en sacas membranosas conocidas como vesículas sinápticas, situadas en el extremo del axón.
Cuando una señal eléctrica llega este lugar, las vesículas se fusionan con la pared de la neurona.
Esto libera acetilcolina en el espacio (sinapsis) entre el axón y las dendritas de otra célula.
La acetilcolina se mueve ahora a través de la sinapsis hacia la neurona contigua.
Las dendritas de esta neurona contienen receptores a los cuáles se puede adherir la dopamina o la adrenalina. El acto de adhesión transmite el mensaje más allá.
Una vez el mensaje ha sido transmitido, la acetilcolina se separa del receptor.
Las células que la rodean liberan entonces en el espacio sináptico una enzima llamada acetilcolinesterasa. Esta enzima desactiva la acetilcolina separando la colina del ácido acético.
La colina es reabsorbida en el axón con la ayuda de las proteínas de reabsorción, donde es reciclada.
Los síntomas de la nicotina
La nicotina imita a la acetilcolina.
Se adhiere a los receptores designados para la acetilcolina. Esto hace que se emitan nuevas señales. Se podría decir que asume el trabajo de la acetilcolina.
La nicotina, sin embargo, permanece en el espacio sináptico mucho más tiempo que la acetilcolina, porque la acetilcolinesterasa no la metaboliza.
Por lo tanto, transmite muchas más señales a la neurona de lo que lo hubiera hecho la acetilcolina.
Consecuencias
Esto te da una sensación de placer y euforia, debido a que la nicotina estimula los receptores de acetilcolina en las neuronas de dopamina, detonando la liberación de dopamina en el sistema de retribución cerebral.
Esto te hace querer experimentar las sensaciones de placer una y otra vez y rápidamente te vuelves adicto a la nicotina.
Tolerancia
Si fumas tabaco regularmente, tu cerebro desarrolla tolerancia a la nicotina.
Esto significa que el cerebro necesita constantemente nicotina para funcionar normalmente.
Si no tiene nicotina, ansias la sustancia, y puedes también experimentar síntomas de abstinencia como irritabilidad, ansiedad, insomnio, depresión o pobre concentración.
Los siguientes paneles explican como ocurre esto.
Cuando grandes cantidades de nicotina están presentes en el cerebro, los receptores de acetilcolina se sobreestimulan. Esto les deja temporalmente insensibles, y la acetilcolina y la nicotina ya no pueden adherirse a ellos.
Se transmiten menos señales de lo habitual, con lo cual, se necesita más nicotina para conseguir la misma sensación placentera.
La neurona detecta la falta de señales y crea receptores de acetilcolina adicionales.
Síntomas de abstinencia
Si dejas de fumar de repente, la nicotina deja de estar presente en el cerebro.
La insensibilidad causada por la nicotina disminuye y la acetilcolina puede activar nuevamente los receptores de acetilcolina de forma normal.
Sin embargo, ahora existen muchos más receptores que antes de que empezaras a fumar, con lo cual se envían muchos más mensajes.
Las neuronas son bombardeadas con estímulos y se vuelven altamente activas.
Esto lleva a los síntomas de abstinencia como nerviosismo, irritabilidad, ansiedad, insomnio, depresión y pobre concentración.
Si en ese instante fumas otro cigarrillo estos síntomas de abstinencia desaparecen brevemente, y te calmas.
El cerebro vuelve a trabajar de forma normal, porque la nicotina deja temporalmente insensibles otra vez muchos de los receptores de acetilcolina. Las neuronas están menos activas.
La sobreestimulación causada por la escasez de nicotina es superada temporalmente.
Otras consecuencias
A través del cerebro, la nicotina estimula las glándulas de adrenalina para que segreguen adrenalina en la sangre.
La adrenalina es liberada normalmente sólo cuando estás asustado o estresado. Incrementa tu presión sanguínea, tu ritmo de la respiración y tu latido del corazón.
Esto hace que te sientas excitado y energético.
Los fumadores dicen a menudo que fumar les calma cuando están tensos y les da energía cuando están cansados. Esto depende de la cantidad de nicotina consumida.
Si ingieres una cantidad pequeña de nicotina, te sientes alerta y energético por la adrenalina liberada en tu cuerpo.
Si ingieres más nicotina, empiezas a sentirte relajado y calmado, porque la nicotina reduce los síntomas de abstinencia del no fumar.
Algo similar ocurre con el alcohol. Al principio te sientes más activo pero, cuanto más bebes menos energía tienes.
La nicotina también provoca la liberación de glucosa de los almacenes de glucosa en la sangre. El cerebro detecta el nivel elevado de glucosa y ‘piensa’ que acabas de comer. Deja entonces de segregar sustancias que te hacen sentir hambriento. Esto puede ser la razón por la que sientes menos hambre después de un cigarrillo.
La nicotina actúa también en el cerebro para influir en tu metabolismo. Los fumadores tienen el nivel de metabolismo ligeramente más alto que los no fumadores, y pesan cuatro kilos menos como media.
La nicotina también agudiza temporalmente la concentración. Esto ha sido científicamente demostrado, pero los investigadores no han descubierto aun que pasa exactamente en el cerebro cuando esto ocurre. Una explicación probable es que se liberan más neurotransmisores glutamato en el hipocampo, activando con ello esta pequeña área del cerebro.
Conclusión
La nicotina en el cerebro te da una sensación relajante y placentera. La nicotina produce estos efectos imitando en el cerebro la acción del neurotransmisor acetilcolina.
La nicotina es una sustancia altamente adictiva, comparable a la heroína. El cuerpo desarrolla tolerancia a la nicotina rápidamente, por lo que se necesitan cantidades mayores para sentir los mismos efectos placenteros.
Si el nivel de nicotina en el cuerpo cae demasiado, puedes experimentar síntomas de abstinencia. Estos pueden ser brevemente aliviados fumando otro cigarrillo. Básicamente, fumar te ayuda a superar el sentimiento de agitación que en un principio te provoca.

Todas las personas y los animales tienen cerebro. Pero el cerebro de los humanos es único, porque nos da el poder de reflexionar, hablar, y soñar. Todos estos procesos son influenciados por el uso de drogas. Vamos a explicar aquí como funciona. ¿Qué pasa si consumes…?
Primero te diremos cómo trabaja el cerebro.
Cómo funciona el cerebro
Todos los tejidos de tu cuerpo están construidos por células. Tu cerebro y médula espinal contienen alrededor de 100 billones de células nerviosas, o neuronas.
Las neuronas transmiten información y, al hacer esto, gobiernan lo que tu cuerpo hace y como te sientes. Para entender cómo funciona tu cerebro necesitas saber cómo funcionan las neuronas y, especialmente, como funcionan entre ellas.
Neuronas
Las neuronas son células especializadas en transportar información de una parte del cuerpo a otra. Esta información puede incluir todo tipo de cosas, como tu decisión de mover el brazo o las emociones que sientes, cuando ves una buena película.
Las neuronas tienen una forma especial, que consiste en tres partes importantes: el cuerpo de la célula, el axón, y las dendritas.
• El cuerpo de la célula (Cellbody):
Contiene las partes que cada célula necesita para mantenerse viva, como el núcleo, donde se encuentra el ADN.
• Axón (Axon):
Esta cola larga y con forma de cable de la neurona conduce una señal eléctrica, y la transmite a la siguiente célula.
• Dendritas (Dendrite):
Esta pequeña protuberancia en el cuerpo de la célula contiene receptores que recogen las señales transmitidas por los axones de otras neuronas.
Neurotransmisores
Las neuronas están situadas cerca las unas de las otras, pero no se tocan entre ellas. El axón de una neurona está enfocado en dirección a las dendritas de la siguiente neurona. ¿Cómo son transmitidas las señales entre ellas? Esto se lleva a cabo a través de los llamados neurotransmisores, o nervios transmisores. Los neurotransmisores son sustancias químicas que son capaces de transmitir señales. Los neurotransmisores son liberados por los axones y recogidos por las neuronas contiguas, las cuales a su vez transmiten la señal nuevamente.
El proceso de transmisión de señales funciona de la siguiente forma:
Primer paso:
Una señal eléctrica pasa a través del axón hasta que alcanza el extremo, o terminal del axón.
Segundo paso:
Una vez allí la señal provoca que sacas membranosas previamente formadas, conocidas como versículas sinápticas, liberen neurotransmisores en el espacio entre el axón y las dendritas de la siguiente célula. Este espacio es llamado sinapsis o espacio sináptico.
Tercer paso:
Los transmisores se mueven hacia la dendrita de la siguiente célula y se adhieren a sus receptores.
Cuarto paso:
Este acto de adhesión genera una señal eléctrica, transmitiendo la información hacia el interior de la célula.
Quinto paso:
Una vez ocurrido esto, los transmisores se desprenden de los receptores y vuelven a introducirse en el espacio sináptico. Allí son metabolizados por el cuerpo de la célula o reabsorbidos por el axón original. La metabolización de los transmisores es llevada a cabo principalmente por las MAOs (monoaminaoxidosa), proteínas que devoran los transmisores. La reabsorción o retoma, es conducida por sustancias conocidas como proteínas de reabsorción. El proceso puede entones empezar de nuevo desde el primer paso.
Efectos de los neurotransmisores
Las drogas operan influyendo sobre las acciones de uno o más tipos de neurotransmisores. Esto puede suceder de cualquiera de las siguientes cinco formas:
1. La emisión de transmisores es intensificada o disminuida, provocando que grandes o pequeñas cantidades de éstos entren en el espacio sináptico (como sucede con el speed o anfetaminas).
2. La destrucción en manos de las MAOs es alterada, causando que los transmisores permanezcan en el espacio sináptico (como sucede con el speed o anfetaminas).
3. El retorno al axón, conducido por las proteínas de reabsorción, es interferido, provocando que los transmisores permanezcan en el espacio sináptico (como sucede con la cocaína).
4. Los transmisores son imitados. La droga se adhiere a los mismos receptores (como sucede con el cannabis).
5. La producción de nuevas moléculas transmisoras es inhibida.
En resumen:
a) La emisión de transmisores es intensificada o disminuida,
b) La destrucción en manos de las MAOs es alterada,
c) El retorno al axón es interferido,
d) Los transmisores son imitados,
e) La producción de nuevas moléculas transmisoras es inhibida.

Tipos de neurotransmisores
Diferentes neurotransmisores tienen diferentes efectos. Es por esto importante saber cuáles son los efectos normales de cada transmisor – o, más concretamente, en que procesos suele estar involucrados cada uno de ellos.
Adrenalina
Activa tu cuerpo: Tu corazón late más rápido y tus bronquios se expanden para tomar más oxígeno para tus músculos. Te sientes más alerta y seguro de ti mismo.
Dopamina
Estimula el centro de refuerzo de tu cerebro, provocando que experimentes placer y te sientas feliz y satisfecho. La dopamina se encuentra también en el área del cerebro involucrada en los procesos del pensamiento y de la memoria, y ejerce un papel en los movimientos del cuerpo.
Serotonina
Influye en tu estado anímico, en tu habilidad de aprender y en la memoria. Una deficiencia puede causar depresión. La Serotonina está también involucrada en el ciclo del sueño y la vigilia, el apetito y la regulación de la temperatura del cuerpo.
GABA
Tiene un efecto tranquilizador y de reducción del dolor, porque inhibe los procesos provocados por otros neurotransmisores.
Sustancia P
Transporta el estímulo del dolor a tu cerebro a través de los nervios.
Endorfinas
Estimulan el centro de refuerzo del cerebro y disminuyen el dolor.
Anandamida
Está involucrada en el funcionamiento de la memoria, la coordinación y el equilibrio.

Áreas del cerebro
El cerebro está dividido en diferentes áreas. Cada una de ellas se especializa en una función particular. Hay áreas, por ejemplo, para el procesamiento de información sensorial, y áreas para la formación de recuerdos. Cada área del cerebro tiene su propia combinación de neuronas y neurotransmisores.
Si una persona toma drogas, éstas son transportadas al cerebro a través de la sangre. Los efectos de las drogas dependen de:
– Los neurotransmisores en los que influyen
– Las áreas del cerebro donde estos transmisores están situados
– Las funciones que realizan estas áreas del cerebro
La mayoría de las drogas influyen no solo en uno, sino en varios neurotransmisores.

Centro de refuerzo
Un área clave del cerebro es el centro de refuerzo. La dopamina es el neurotransmisor más importante de este área.
El centro de refuerzo despierta sentimientos de placer cuando comes, bebes o practicas sexo. Esto hace que asocies a estos comportamientos sentimientos positivos que te hacen querer repetir el comportamiento una y otra vez. De acuerdo con la teoría de la evolución, el centro de refuerzo juega un papel vital en la supervivencia de las especies. Las drogas estimulan el centro de refuerzo de forma similar a la comida, la bebida o el sexo.
Adicción
El cerebro es flexible. El contacto entre las neuronas es constantemente creado y destruido. Las drogas también son causantes de esto.
La adicción implica ansiedad, incremento de la tolerancia a la droga y síntomas de abstinencia.
Las drogas estimulan el centro de refuerzo, el cuál te hace sentir bien. El ansia por las drogas surge cuando recuerdas esos sentimientos y quieres experimentarlos de nuevo.
La tolerancia de la droga puede desarrollarse en formas diferentes. Pueden ocurrir cambios en tu metabolismo (tu hígado asimila más rápido ciertas sustancias) o en tus mismas neuronas. Si tu cuerpo está constantemente recibiendo drogas, esto puede inhibir la emisión de neurotransmisores. También puede reducir el número de nervios receptores. Necesitas entonces tomar más drogas para alcanzar el efecto original.
Si dejas de tomar esa droga y tu cuerpo deja de recibir bruscamente las drogas a las que esta acostumbrado, tus neuronas no vuelven a la normalidad inmediatamente. Los nervios receptores son ahora demasiados, la emisión de neurotransmisores es demasiado baja, o los MAOs tienen que trabajar más rápido. Tu cuerpo no se ha adaptado aun a la ausencia de drogas. Esto precipita el síndrome de abstinencia.

Las drogas en el cerebro.
Ahora que ya conoces cómo funciona el cerebro, elige en el botón de seleccionar sustancia para que comprendas cómo le afecta cada droga al cerebro.
El éxtasis en el cerebro.
Los efectos del éxtasis (químicamente conocido como MDMA) derivan en parte de una emisión de serotonina intensificada. La serotonina es un neurotransmisor que transmite información al cerebro. A un menor nivel, el éxtasis también afecta a la liberación de adrenalina, lo cual es descrito en la sección sobre el speed o anfetaminas.
Una emisión de neurotransmisores serotonina y adrenalina intensificada forma las bases de los efectos del éxtasis: sentimientos de euforia y vinculación con otros, pero también un aumento de la temperatura y deshidratación.
La serotonina es almacenada en vesículas en el extremo del axón.
Condiciones normales
Cuando una señal eléctrica llega a este lugar, las vesículas se fusionan con la pared de la neurona. Esto libera la serotonina en el espacio (sinapsis) entre el axón y las dendritas de otra célula.
Condiciones normales
La serotonina se mueve ahora a través de la sinapsis hacia la neurona contigua. Las dendritas de esta neurona contienen receptores a los cuales se puede adherir la serotonina. El acto de adhesión transmite el mensaje más allá.
Una vez el mensaje es transmitido, la serotonina se separa y regresa a la sinapsis. Es ahora cuando es, o destruida por las MAOs, o reabsorbida por las proteínas. Estas proteínas guían al transmisor desde el espacio sináptico hacia la terminal de su axón original.
Las condiciones del éxtasis
El éxtasis altera estas condiciones normales de dos modos:
1. El éxtasis bloquea el retorno de la serotonina al axón. El éxtasis se adhiere a las proteínas de reabsorción, impidiendo entrar a la serotonina.
2. La serotonina es liberada en cantidades mayores de lo usual. Esto se debe a que el éxtasis altera la forma de las proteínas de reabsorción, causando que cambien de dirección. En lugar de guiar la serotonina de regreso desde la sinapsis hasta el terminal del axón, la envían desde el terminal del axón a la sinapsis.
Ambos procesos resultan en un exceso de acumulación de serotonina en la espacio sináptico, causando que se emitan un numero de señales mayor de lo normal.
Consecuencias
Efectos deseados
El aumento de actividad de las neuronas de serotonina induce a sentimientos de euforia y vinculación con los demás.
Aumento de la temperatura
La serotonina ayuda a regular la temperatura del cuerpo. Si estás en un lugar donde hace calor, bailas mucho y te deshidratas, el éxtasis puede causar un exceso de temperatura en el cuerpo.
Memoria
Se cree que la serotonina interviene en el almacenamiento de información en tu memoria. Una deficiencia de serotonina interfiere con esta función. Se ha demostrado que el uso regular de éxtasis puede tener como resultado el deterioro de la memoria.
Depresión
El uso excesivo del éxtasis puede mermar el suministro de serotonina en tu cerebro. Esto puede conducir a una depresión. Como la reabsorción de serotonina es bloqueada parcialmente, grandes cantidades de ésta son metabolizadas por las MAOs. Si este proceso paralelo de destrucción e insuficiente reproducción continúa por largo tiempo (Ej.: si tomas varias pastillas o unas con una alta concentración de MDMA), el suministro de serotonina en tu cuerpo puede agotarse. Una escasez de serotonina puede provocar una depresión.
Ritmo de sueño-vigilia.
La serotonina afecta indirectamente tus pautas del sueño. La somnolencia se supera, permitiéndote estar alerta toda la noche. En un menor grado, el éxtasis también induce la liberación de adrenalina, otro neurotransmisor que te mantiene despierto.
Daños
Se ha visto bastante claro en los últimos años que el uso regular del éxtasis puede causar daños en el cerebro. Axones de células nerviosas pueden ser destruidos. Cómo son dañados y qué consecuencia puede tener esto, es ahora el foco de extensas investigaciones. No está claro si es posible la completa recuperación, una vez abandonado el uso del éxtasis.
Los científicos han propuesto dos teorías diferentes para explicar los daños en el cerebro:
1. Sustancias dañinas
El éxtasis es metabolizado en el cuerpo. Parte de este proceso ocurre en el cerebro. Algunos de los componentes, resultantes de este proceso de metabolización, pueden ser dañinos para los axones, con lo cual deshabilitan a las neuronas.
2. Penetración de otros neurotransmisores
El MDMA disminuye la concentración de serotonina en el cerebro. Si la serotonina no está presente, las proteínas de reabsorción no tienen nada que absorber. Estas pequeñas bombas de absorción permanecen vacías, o incluso pueden arrastrar consigo otros transmisores hacia las neuronas de serotonina sin darse cuenta, especialmente dopamina. La dopamina y sus productos derivados dañan entonces los axones de esas células.
Conclusión
El éxtasis estimula la liberación de serotonina. Esto produce primero los efectos deseados, pero si la serotonina en tu cerebro se reduce se pueden producir daños en la memoria y depresión.
Aunque el éxtasis no es adictivo, esto no significa que sea una droga segura. Uno puede asumir que, en general, si alteras el funcionamiento químico de tu cerebro, esto tendrá siempre unas consecuencias. Efectos positivos pueden ir siempre acompañados de negativos.
El speed en el cerebro
El speed (anfetamina) tiene un efecto energético en el cuerpo y en la mente. Una emisión intensificada de neurotransmisores dopamina y adrenalina forma la base de los efectos del speed. La dopamina y la adrenalina están ambas involucradas en el transporte de información entre neuronas, o células nerviosas.
La adrenalina es liberada por todo el cuerpo y lo pone en estado activo. Tu corazón late más rápido y tu presión sanguínea se eleva.
Anfetamina o speed
La dopamina es liberada en el centro de refuerzo del cerebro. Este sistema asocia los sentimientos de placer con ciertos tipos de comportamientos como comer, beber y practicar sexo, lo cual te hace querer repetirlos.
Las drogas pueden estimular también el centro de refuerzo y despertar sensaciones de placer.
Condiciones normales
La dopamina y la adrenalina son almacenadas en vesículas en el extremo del axón. Cuando una señal eléctrica llega este sitio, las vesículas se fusionan con la pared de la neurona. Esto libera la dopamina y la adrenalina en el espacio (sinapsis) entre dos neuronas.
La dopamina o la adrenalina se mueven ahora a través de la sinapsis hacia la neurona contigua. Las dendritas de esta neurona contienen receptores a los cuales se puede adherir la dopamina o la adrenalina. El acto de adhesión transmite el mensaje más allá. Una vez que el mensaje es transmitido, la dopamina o la adrenalina se separa del receptor y es entonces o destruida por las MAOs, o reabsorbida por las proteínas. Estas proteínas guían a los neurotransmisores desde el espacio sináptico hacia la terminal de su axón original, donde son reciclados.
Las condiciones del speed
El speed altera estas condiciones normales en tres formas:
1. El speed (anfetamina) llega al cerebro a través de la sangre. Penetra en las neuronas dopamina y adrenalina con la ayuda de las proteínas de reabsorción. En la terminal del axón el speed provoca que las vesículas del neurotransmisor liberen toda la adrenalina o dopamina. Estos transmisores se mueven entonces a través de la sinapsis hacia los receptores de la siguiente célula, transmitiendo la señal más allá.
2. La dopamina o la adrenalina son normalmente dirigidas de vuelta al axón por las proteínas de reabsorción. La anfetamina bloquea este proceso.
3. La dopamina o la adrenalina serían normalmente destruidas por las MAOs. La anfetamina bloquea también este proceso. Como la cocaína no tiene este efecto, la anfetamina actúa durante más tiempo que la cocaína.
Por estas tres razones, grandes cantidades de dopamina y de adrenalina permanecen en la sinapsis, transmitiendo continuamente señales que pueden despertar el placer y la euforia, y hacerte sentir energético.
Consecuencias
Efectos deseados
La elevada actividad de las neuronas de adrenalina y dopamina genera una sensación eufórica y energética. La dopamina estimula el centro de refuerzo del cerebro, resultando en un sentimiento de euforia. La adrenalina te hace sentir más energético. Estimula la parte de tu sistema nervioso que propulsa tu cuerpo hacia un estado activo y lo prepara para grandes esfuerzos físicos. Tus latidos del corazón, presión sanguínea y temperatura del cuerpo aumentan. Los bronquios se expanden y los músculos se tensan debido al incremento del oxígeno suministrado. Las pupilas de los ojos se dilatan.
Aumento de la temperatura del cuerpo.
La adrenalina provoca un aumento en la temperatura del cuerpo. Igual que con el éxtasis, puedes sufrir un recalentamiento, especialmente si estás en un lugar donde hace calor, bailas mucho y te deshidratas.
Alta presión sanguínea
El uso prolongado del speed puede hacer que tu presión sanguínea alcance niveles peligrosos.
Rechinamiento de dientes
Los músculos se tensan en tu mandíbula y hacen que rechines y deteriores tus dientes.
Depresión
La acción de la anfetamina puede agotar tu suministro de dopamina y puede detonar sentimientos de depresión.
Dependencia
El efecto que la anfetamina tiene en el centro de refuerzo de tu cerebro te puede hacer dependiente de la droga. Quieres experimentar ese sentimiento de euforia una y otra vez. Se puede desarrollar también tolerancia al speed.
A medida que el número de neuronas receptoras disminuye, necesitas más speed para sentir los mismos efectos.
Psicosis
Demasiado speed puede derivar también en episodios psicóticos, alucinaciones y extrema paranoia. En esta ocasión, también se puede culpar a la interrupción de la transmisión de la dopamina.
Daños
Se ha comprobado que el uso prolongado de speed puede resultar en nervios dañados. Los axones de la dopamina pueden secarse. Al esto reducir el número de neuronas de dopamina operando, cada vez se hacer más difícil conseguir sensaciones de placer.
Conclusión
El speed intensifica la liberación de dopamina y de adrenalina al mismo tiempo que bloquea su reabsorción y destrucción. Altos niveles de dopamina provocan sentimientos placenteros. La adrenalina se activa en tu cuerpo. La excesiva liberación de dopamina tiene muchos efectos perjudiciales para tu cerebro. El uso prolongado del speed resulta frecuentemente en depresión y en daños en las neuronas de dopamina.
La cocaína en el cerebro
La cocaína (coca) tiene un efecto energético tanto en el cuerpo como en la mente. Una emisión intensificada del neurotransmisor dopamina forma las bases de los efectos producidos por la cocaína. La dopamina ayuda a transmitir información entre neuronas, o células nerviosas.
La dopamina es liberada en el centro de refuerzo del cerebro. Éste es el sistema que asocia los sentimientos de placer con ciertos tipos de comportamiento, como comer, beber y practicar sexo. Esto hace que quieras repetir estos comportamientos.
La cocaína puede estimular también el centro de refuerzo del cerebro y despertar sensaciones placenteras.
Condiciones normales.
La dopamina es almacenada en vesículas en el extremo del axón.
Cuando una señal eléctrica llega este sitio, las vesículas se fusionan con la pared de la neurona. Esto libera la dopamina en el espacio (sinapsis) entre dos neuronas.
La dopamina se mueve entonces a través de la sinapsis hacia la neurona contigua. Las dendritas de esta neurona contienen receptores a los cuales la dopamina se puede adherir. Esta acción de adhesión transmite el mensaje más allá.
Una vez el mensaje es transmitido, la dopamina se separa de su receptor y regresa a su neurona original. Allí es absorbida del espacio sináptico por proteínas de reabsorción especiales, las cuales la guían hacia la terminal de su axón, donde la dopamina es reciclada.
Las condiciones de la cocaína
La cocaína altera estas condiciones normales de dos modos:
1. Las moléculas de la cocaína se adhieren a las proteínas de reabsorción que, normalmente, retira la dopamina del espacio sináptico. Esto bloquea el acceso a la dopamina. La dopamina queda flotando a la deriva en el espacio y choca con los receptores.
2. La cocaína induce a las vesículas de los neurotransmisores a liberar dopamina extra. La liberación de dopamina continua, con lo que cantidades crecientes de ella se acumula en el espacio sináptico.
El transmisor se desplaza a través de la sinapsis y se adhiere a los receptores de la célula contigua. La señal es transmitida, estimulando el centro de refuerzo del cerebro.
Consecuencias
Efectos deseados
La dopamina estimula el centro de refuerzo del cerebro. Te sientes eufórico y seguro de ti mismo.
Adicción
La estimulación del centro de refuerzo puede llevar a la dependencia. Quieres experimentar esa sensación eufórica una y otra vez.
Se cree también que el repetido uso de cocaína reduce la sensibilidad del cuerpo a la dopamina. Los receptores de dopamina son destruidos gradualmente con el uso de cocaína. Necesitas tomar más y más cocaína para conseguir el mismo efecto.
Depresión
Las consecuencias exactas del uso de cocaína a largo plazo aun no son muy claras. La depresión suele manifestarse en personas que llevan largo tiempo consumiendo cocaína y dejan de tomarla. Sus neuronas se han vuelto insensibles a la dopamina y ya no pueden responder a las cantidades normales de ésta.
Paranoia
La dopamina puede también sobreestimular el centro cerebral del miedo, induciendo a paranoia. El centro del miedo es un mecanismo de supervivencia que nos avisa del peligro.
La sobreestimulación puede desencadenar excesiva ansiedad. Una simple sombra o tono alto de voz puede percibirse como una amenaza terrible.
Conclusión
La cocaína es una droga altamente adictiva. Sus efectos estimulantes y adictivos resultan de la alteración del sistema de retribución del cerebro. La tolerancia a la cocaína aumenta con el tiempo. Los consumidores de cocaína necesitan entonces más droga para conseguir los mismos efectos. El uso regular de cocaína aumenta también el riesgo de efectos secundarios. Te vuelves más irascible, agitado e incluso paranoico.
El cannabis en el cerebro
La marihuana (hierba) y el hashish (costo) son productos de la planta del cáñamo, o Cannabis Sativa. La sustancia activa del cannabis es THC (tetrahidrocannabinol).
El THC induce los efectos que sientes en el cuerpo cuando estás tomando cannabis. Lo que sucede en tu cerebro no se sabe exactamente.
Vamos ahora a explicar la información más reciente.
El cannabis
En dosis normales, el cannabis hace que te sientas ‘colocado’ – relajado, contento y un poco ebrio.
Algunos de sus efectos secundarios son problemas de coordinación, hambre y daños en el funcionamiento de la memoria.
Los efectos surgen porque el THC trastorna la función del neurotransmisor anandamida, encontrado en diferentes partes del cerebro.
Condiciones normales
El neurotransmisor anandamida es almacenado en vesículas en el extremo del axón.
Cuando una señal eléctrica llega ahí, las vesículas se fusionan con la pared de la neurona. Esto libera la anandamida en el espacio (sinapsis) entre dos neuronas.
La anandamida se mueve ahora a través de la sinapsis hacia la neurona contigua. Las dendritas de esta neurona contienen receptores a los cuales se puede adherir la anandamida.
Cuando ésta se adhiere a uno de estos receptores el mensaje se transmite más allá.
Una vez el mensaje es transmitido, la anandamida se separa de su receptor y fluye de vuelta a su neurona original. Las proteínas de reabsorción la ayudan a entrar, dónde es reciclada.
Las condiciones del cannabis
El cannabis (nos referimos al su ingrediente activo THC) altera estas condiciones normales.
El THC se comporta como la anandamida. Imita al neurotransmisor, adhiriéndose a los receptores que están diseñados, de hecho, para la anandamida. Toma posesión del trabajo de ésta.
Cuando el THC se adhiere al receptor, el mensaje es transmitido. Una vez el mensaje es transmitido, el THC se desprende del receptor y es destruido por el cuerpo.
Consecuencias
Efectos deseados
El cannabis induce a un sentimiento placentero y relajado, y a una sensación de bienestar. Esto se consigue al estimularse indirectamente el centro de refuerzo del cerebro. El centro de refuerzo es estimulado por el neurotransmisor dopamina.
Efectos deseados (Cont.)
El cannabis aumenta la liberación de dopamina de forma indirecta. El THC no puede provocar que la neurona de la dopamina libere más dopamina por si solo. Una tercera sustancia ejerce también su papel: el neurotransmisor GABA.
El GABA normalmente impide la emisión en exceso de dopamina. Como se puede ver, la dopamina no es liberada.
Pero el THC interfiere ahora con la liberación del GABA. Esto permite que sea activada más dopamina. Negativo multiplicado por negativo es igual a positivo.
Las altas cantidades de dopamina estimulan el centro de refuerzo del cerebro.
Otras consecuencias
Dependencia
Ya hemos visto que el THC estimula la liberación de dopamina. El efecto que la dopamina tiene en el centro de refuerzo de tu cerebro puede hacerte dependiente del cannabis. Quieres experimentar ese sentimiento placentero una y otra vez.
A pesar de que se libera menor cantidad de dopamina que en sustancias altamente adictivas, como speed y cocaína, el 5-10consumidores de cannabis siguen volviéndose dependientes a la droga.
Memoria a corto plazo
El cerebro contiene aun más receptores a los que la anandamida y el THC se pueden adherir. Están situados en puntos específicos del cerebro, lo cual puede explicar algunos de los efectos típicos del cannabis. Muchos de estos receptores se encuentran en el hipocampo, el hipotálamo, el cerebelo y los ganglios basales.
El hipocampo es vital para la memoria a corto plazo. Cuando el THC se adhiere a los receptores cannabinoides, esto interfiere con el funcionamiento de la memoria. Encuentras más difícil almacenar acontecimientos recientes en tu memoria.
Hambre
El hipotálamo es conocido como el centro del apetito en el cerebro. Al adherirse al receptor cannabinoide el THC puede provocar ataques de hambre.
Equilibrio
El THC afecta también a tu coordinación y al equilibrio. Estas funciones están normalmente reguladas por el cerebelo.
Los ganglios basales están relacionados con el movimiento involuntario de los músculos. Estos son los movimientos que haces sin tener que pensar en ello.
Aquí también puede crear el cannabis problemas con la coordinación física.
Conclusión
El cannabis tiene diferentes efectos en tu cerebro. Estos son generados por su principio activo THC.
El THC imita al neurotransmisor amandamida, y también incrementa la liberación de dopamina indirectamente. Esto te da un sentimiento placentero.
El riesgo de adicción al cannabis es menor que el de otras drogas como la cocaína o el speed.
El THC se adhiere también a otros puntos de tu cerebro. Esto puede afectar negativamente a tu memoria a corto plazo y a tu coordinación.
La destrucción de células del cerebro no ha sido probada en el caso del cannabis.
La heroína en el cerebro
Los opiáceos son drogas potentes que se usan como narcóticos. Los opiáceos incluyen compuestos como el opio, la heroína, la morfina y la codeína. Los efectos más significativos del consumo de heroína son placer, alivio del dolor y supresión de la respiración.
El cuerpo humano contiene receptores a los cuales se pueden adherir los opiáceos. Pero el cuerpo también produce sus propias sustancias llamadas endorfinas, las cuales también se adhieren a estos receptores. Una función de las endorfinas es combatir el dolor. La gran diferencia entre ellas y los opiáceos es que el cuerpo produce las endorfinas él mismo, y las destruye rápidamente después de ser liberadas. Esto significa que hay poco riesgo de adicción. En términos evolutivos, las endorfinas son importantes para la supervivencia. Si necesitas huir después de sufrir una lesión, las endorfinas pueden mitigar el dolor.
Cuando se toma heroína, ésta se convierte en morfina en el cuerpo. Los efectos de la heroína derivan del hecho de que la morfina imita a las endorfinas, los neurotransmisores naturales.
Tanto las endorfinas como la morfina estimulan indirectamente el centro de refuerzo del cerebro, y eso te da un sentimiento de placer.
La morfina también inhibe la liberación de sustancia P. La sustancia P juega un papel en la transmisión de las señales de dolor.
Las neuronas que regulan la respiración también contienen receptores de opiáceos. La morfina se puede adherir a ellas también.
Como la morfina influye en varios procesos en el cuerpo, la explicación esta dividida en cuatro partes.
1) Placer
2) Alivio del dolor
3) Respiración
4) Otros efectos
Parte 1: Placer
El centro de refuerzo
Los sentimientos de placer de la heroína surgen porque el centro de refuerzo es estimulado. El neurotransmisor principal en el sistema de retribución es la dopamina.
Si tomas heroína, tu cuerpo convierte la droga primero en morfina. La morfina imita o lleva a cabo básicamente las mismas acciones que las endorfinas, los neurotransmisores naturales. Esto significa que los procesos del cuerpo que involucran a las endorfinas son imitados cuando tomas heroína.
Tres tipos de neuronas, o células nerviosas, están involucradas en el placer o el proceso de retribución:
1) neuronas de endorfina,
2) neuronas de GABA y
3) neuronas de dopamina.
Condiciones normales en la excitación del placer
1. La dopamina es continuamente liberada en el cuerpo bajo condiciones normales, pero las cantidades pueden ser tanto estimuladas como inhibidas.
2. El neurotransmisor GABA inhibe la liberación de dopamina.
Cuando una señal eléctrica llega a una neurona de endorfina, las vesículas de endorfina se fusionan a la pared de la neurona. Esto libera endorfinas en el espacio (sinapsis) entre dos neuronas.
Las endorfinas se mueven entonces a través de las sinapsis hacia una neurona GABA. Las dendritas de una neurona contienen receptores a los que las endorfinas se pueden adherir. Este acto de adhesión transmite la señal más lejos. Este mensaje provoca la reducción de la liberación de GABA.
Las endorfinas se separan entonces del receptor y son destruidas.
Como el GABA se encuentra inhibido, la neurona dopamina puede liberar más dopamina. La dopamina estimula el centro de refuerzo del cerebro, provocando una sensación de placer.
La neurona de dopamina también contiene receptores de opiáceos. Las endorfinas se adhieren no solamente a la neurona de GABA, sino también a la neurona de dopamina. En este caso, la acción adherente inhibe la liberación de dopamina.
Por lo tanto, las endorfinas pueden tanto estimular como inhibir. Bajo condiciones normales, ayudan a mantener el sistema en equilibrio.
La influencia de la heroína en la sensación de placer
La heroína altera estas condiciones normales de la siguiente forma:
La heroína es convertida en morfina en el cuerpo. La morfina imita a las endorfinas y se adhiere fuertemente a los receptores de la neurona de GABA. Esto impide la liberación del GABA.
Al disminuir el suministro de GABA, la neurona de dopamina puede liberar más dopamina. Esto estimula el centro de refuerzo y tienes sensación de placer.
En comparación con las endorfinas, la morfina es destruida muy despacio (véase la morfina en verde en la esquina superior derecha). La destrucción lenta de la morfina permite que continúe la sensación de placer.
La liberación de dopamina sigue siendo excesivamente alta, y el sentimiento de placer sigue persistiendo.
Las endorfinas naturales no son adictivas porque son destruidas inmediatamente después de adherirse a los receptores. No permanecen en contacto con los receptores durante suficiente tiempo como para inducir a la tolerancia.
La morfina abandona el receptor y es destruida lentamente. La gran diferencia entre la heroína y las endorfinas es que la heroína trabaja mucho mejor y durante más tiempo que las endorfinas. Las endorfinas son producidas por el mismo cuerpo y son destruidas muy rápido. Esto significa que hay poco riesgo de adicción.
La morfina se adhiere también a la neurona de dopamina, pero no puede mantener bajo control la emisión de dopamina.
Parte 2: Dolor
La heroína también tiene efectos de disminución del dolor.
Imagina que te atrapas los dedos en una puerta. Neuronas especiales en tus dedos detectan esto y reaccionan enviando un estímulo de dolor a tu médula espinal y a tu cerebro. Este estímulo es transmitido muchas veces de neurona a neurona. El neurotransmisor sustancia P permite este proceso.
Condiciones normales en la disminución del dolor
La neurona de sustancia P transmite señales de dolor liberando sustancia P. El axón de la neurona de sustancia P contiene receptores de opiáceos así como sustancia P. La sustancia P es almacenada en vesículas en el extremo del axón.
Cuando un estímulo llega al terminal del axón, las vesículas se fusionan con la pared de la neurona. Esto libera sustancia P en el espacio (sinapsis) entre dos neuronas, la cual se adhiere a los receptores de la neurona contigua. La acción de adhesión transmite el mensaje de dolor más allá.
Si el dolor es demasiado intenso, el cuerpo intenta protegerse a si mismo liberando endorfinas naturales. Las endorfinas se adhieren a los receptores de opiáceos en el axón de la neurona de sustancia P. Esto reduce el ritmo de emisión de la señal de dolor.
Las endorfinas se separan entonces del receptor y son destruidas inmediatamente.
Las endorfinas naturales no son adictivas porque no se mantienen en contacto con los receptores durante el tiempo suficiente como para inducir a la tolerancia.
La influencia de la heroína en la disminución del dolor
La heroína altera estas condiciones normales de la siguiente forma:
La heroína se convierte en morfina en el cuerpo.
La morfina actúa idénticamente a las endorfinas al principio. La morfina se adhiere a los receptores en el axón de la neurona de sustancia P y bloquea la emisión de sustancia P. La señal de dolor deja de transmitirse.
La morfina va aun más lejos. Impide también a los receptotes en la neurona contigua recibir sustancia P. Cualquier sustancia P que sea liberada ahora no tiene donde adherirse. No puede hacer su trabajo.
La morfina abandona el receptor y es destruida lentamente. La gran diferencia entre la heroína y las endorfinas es que la heroína trabaja mucho mejor y durante más tiempo que las endorfinas. Las endorfinas son producidas por el mismo cuerpo y son destruidas rápidamente. Esto significa que hay poco riesgo de adicción.
Parte 3: La respiración
Las consecuencias más serias de una sobredosis de heroína es la sofocación. Esto se debe a que la heroína afecta gravemente el ritmo respiratorio. El ritmo respiratorio es regulado por neuronas en el tronco cerebral. Día y noche, estas neuronas reciben información sobre la cantidad de oxigeno y dióxido de carbono en la sangre.

Si hay una escasez de oxigeno y un exceso de dióxido de carbono, las neuronas envían señales a los músculos respiratorios para que se contraigan. Los pulmones se hinchan para permitir que entre más aire. Lo contrario es también posible. La heroína cambia esta situación.
Las neuronas que regulan la respiración contienen receptores de opiáceos. Después de que la heroína ha sido convertida en morfina en el cuerpo, ésta puede adherirse a los receptores. Este acto de adhesión lleva a la supresión de la transmisión de la señal a los músculos respiratorios. La respiración se vuelve menos profunda.
En el caso de una sobredosis de heroína, la supresión de la respiración es tan fuerte que los pulmones se paralizan. La respiración no es posible y te ahogas.
Parte 4: Otros efectos
Los receptores de endorfinas y morfina se encuentran en diferentes lugares del cerebro. Esto puede explicar varios efectos específicos de la heroína.
Pupilas
Varias áreas en el cerebro regulan la dilatación de la pupila en el ojo. Estas áreas contienen muchos receptores para endorfinas y opiáceos. Esto explica por qué la heroína contrae las pupilas al tamaño de una aguja de cabeza.
Los intestinos
El sistema gastro-intestinal contiene también un gran número de receptores de opiáceos. La heroína impide la actividad intestinal. Los adictos a la heroína suelen sufrir estreñimiento (en el pasado, el opio era usado para el control de la diarrea).
El vómito
La heroína estimula el centro cerebral del vómito. Cuando la gente toma opiáceos, suelen experimentar nauseas y vómitos, especialmente al principio.
Tos
La heroína inhibe el centro cerebral de la tos.
La adicción
El uso continuado de la heroína reduce la habilidad de tu cuerpo de liberar dopamina de forma natural. Ya no eres capaz de sentir placer sin la droga. Esto hace que quieras inmediatamente más heroína.
Conclusión
Los efectos más significativos de la heroína son el placer, la disminución del dolor y la supresión de la respiración. La heroína produce estos efectos adhiriéndose a receptores especiales de opiáceos. Las consecuencias pueden ser devastadoras. Te vuelves adicto después de la estimulación continua del centro de refuerzo del cerebro. En casos extremos, puedes incluso morir por la supresión del acto reflejo de respirar.
El alcohol y el cerebro
El alcohol te deja una sensación de calma y relajación, pero también interfiere en tu memoria. Afecta a tus funciones motrices, tu respiración, tu velocidad de reacción, la regulación de la temperatura de tu cuerpo y tu apetito.
La razón por la que el alcohol tiene esos efectos en tu cuerpo es porque influye en varios sistemas neurotransmisores diferentes: dopamina, serotonina, endorfina, GABA y glutamato.
Vamos a describir en detalle los sistemas GABA y glutamato, y luego daremos una breve ojeada al de la dopamina, serotonina y endorfina.
Condiciones normales en los sistemas
GABA y glutamato
El GABA es un neurotransmisor que disminuye la actividad de otras células nerviosas, o neuronas. El alcohol estimula el sistema GABA. Sus efectos inhibidores en otras células nerviosas se hacen más fuertes, haciéndote sentir calmado y relajado. Las células nerviosas sensibles al GABA son encontradas en todas partes del cerebro.
El glutamato activa diferentes grupos de células nerviosas. El alcohol inhibe la actividad del glutamato. Esto reduce los efectos excitantes que el glutamato tiene en otras neuronas.
El centro cerebral del aprendizaje y la memoria está situado en el hipocampo. El alcohol disminuye especialmente la transferencia de información de glutamato entre las células nerviosas de este área.
Cuando el cerebro está funcionando de forma normal, los mensajes son transmitidos constantemente entre las neuronas. Estos mensajes pueden reducir o acelerar la liberación de neurotransmisores por parte de estas neuronas. Todos los mensajes recibidos simultáneamente por una neurona son acumulados en su cuerpo. El resultado puede ser tanto excitador como inhibidor.
GABA bajo condiciones normales
El GABA es almacenado en sacas membranosas, conocidas como vesículas sinápticas, localizadas en el extremo del axón.
Cada vez que una señal eléctrica llega a este punto, las vesículas se fusionan con la pared de la neurona. Esto libera GABA en la sinapsis, o espacio sináptico (el espacio entre las dos neuronas).
Entonces el GABA se mueve a través de la sinapsis hasta la neurona contigua.
Las dendritas de una neurona contienen receptores a los cuales el GABA se adhiere. El acto de adhesión transporta el mensaje de que la liberación de otros neurotransmisores ha de reducirse. El cerebro reduce entonces la cantidad de mensajes enviados.
Bajo los efectos del alcohol (GABA)
El alcohol altera las condiciones normales de la siguiente manera:
El alcohol se adhiere también al receptor de GABA, pero por otro punto.
Cuando el GABA y el alcohol se unen al receptor a la vez, el GABA permanece adherido a él durante más tiempo de lo usual. Por eso envía durante más tiempo su mensaje inhibidor a la neurona receptora.
El alcohol también causa que el GABA se una al receptor más a menudo, aumentando el número de mensajes y la acción inhibidora del GABA durante aún más tiempo.
Consecuencias
El alcohol calma tus nervios y te ofrece una sensación relajante. Esto es porque el GABA tiene un efecto inhibidor sobre otras neuronas, por lo que provoca que ciertas partes del cerebro trabajen más despacio.
El cerebelo, el área del cerebro que controla las delicadas funciones motoras, también contiene muchos receptores de GABA. El alcohol reduce tu control motriz porque tu cerebelo va más despacio.
El glutamato en condiciones normales
El glutamato es el neurotransmisor excitante más importante del cerebro. Estimula a otras neuronas a que entren
en acción.

Los receptores del glutamato son encontrados en todas partes del cerebro y están, por lo tanto, involucrados en muchos de sus procesos vitales.
Una vez el glutamato es liberado en el espacio sináptico se desplaza hacia la neurona contigua.
Las dendritas de la neurona contienen receptores a los cuáles se adhiere el glutamato. Este acto de unión transmite un mensaje excitante a la neurona receptora, activándola.
Bajo los efectos del alcohol (glutamato)
El alcohol altera las condiciones normales de la siguiente manera:
El alcohol se adhiere también al receptor del glutamato, pero por otro lado diferente.
Cuando el alcohol se une al receptor del glutamato, este cambia de forma, y el glutamato ya no puede adherirse. Como resultado, ninguna señal es transmitida a la neurona receptora y no se lleva a cabo ninguna acción.
Consecuencias
Memoria
El hipocampo es vital para la memoria a corto plazo y el razonamiento. Cuando el alcohol se adhiere a los receptores de glutamato en el hipocampo, esto interfiere en tu memoria.
Tienes problemas en recordar cosas que han sucedido recientemente. Puedes hasta experimentar agujeros en la memoria. Tu habilidad para dirigir tus acciones también disminuye.
El cerebro
Cuando los receptores del glutamato son bloqueados por el alcohol, esto inhibe varios procesos diferentes en la neurona receptora, incluyendo la liberación de otros neurotransmisores.
También inhibe la activación de enzimas y hormonas que juegan un papel vital en casi todos los procesos corporales.
La habilidad de la neurona para activar y desactivar genes es también perjudicada. La activación y desactivación de genes es esencial para el funcionamiento del cuerpo. Es el único modo de que las células creen receptores, segreguen neurotransmisores y se mantengan vivas.
Si este proceso es alterado, se puede dañar el correcto funcionamientodel cerebro.
Tolerancia al alcohol y el GABA
La tolerancia al alcohol se produce cuando necesitas más y más alcohol para conseguir los mismos efectos.
La estructura de los receptores de GABA en tu cerebro cambia gradualmente, haciéndolos menos sensibles al alcohol. El alcohol tiene ahora mayor dificultad en adherirse a los receptores. Como resultado, los receptores transmiten menos señales inhibitorias, y tienes que beber más y más alcohol para volver a conseguir ese sentimiento de calma y relajación.
Síntomas de abstinencia y el GABA
Si dejas de tomar alcohol de repente, puedes experimentar síntomas de abstinencia, como insomnio, nerviosismo, sudores, ansiedad y depresión. Esto es debido a que:
– la estructura de los receptores del GABA ha cambiado, haciendo menos efectiva la acción calmante del GABA; y a que
– El GABA, con la ausencia del alcohol, se adhiere ahora muy brevemente.
Se emiten menos mensajes inhibidores y el sistema nervioso es sobreestimulado.
Tolerancia al alcohol y el glutamato
La tolerancia al alcohol se da cuando necesitas más y más alcohol para conseguir los mismos efectos.
El alcohol bloquea los receptores del glutamato. Cuando las neuronas que contienen estos receptores sienten que algunos de ellos han sido bloqueados, incrementan su sensibilidad y generan otros adicionales. Para continuar bloqueando la acción excitante del glutamato necesitas beber más y más alcohol.
Síntomas de abstinencia y el glutamato
Si dejas de beber bruscamente, de repente el alcohol ya no bloquea más los receptores. Como se han creado receptores adicionales y se ha incrementado su sensibilidad, ahora se adhieren a ellos grandes cantidades de glutamato. Las neuronas se sobreestimulan. Esto puede provocar síntomas de abstinencia como insomnio y, en el peor de los casos, epilepsia.
Otras consecuencias
En un principio tu apetito se incrementa cuando bebes alcohol. El alcohol estimula directamente el hipotálamo, el área del cerebro que contiene el centro del hambre.
El alcohol también disminuye tu velocidad de reacción. Probablemente tu cerebro entero trabaja más despacio, pero tus pupilas también responden con menor rapidez al estímulo del cerebro, y tu control motriz se ve afectado.
Dopamina
El sistema neurotransmisor de la dopamina es estimulado por el alcohol. Una explosión de dopamina fluye al centro de refuerzo del cerebro, dándote una sensación de placer y euforia. Quieres experimentar esta sensación una y otra vez, y esto puede llevar a la adicción al alcohol.
Si bebes alcohol regularmente por un largo periodo, tu cerebro se adapta. Se vuelve menos sensible a la dopamina, y esto hace también que libere menos dopamina. En ausencia del alcohol, las concentraciones de dopamina en el cerebro se vuelven demasiado bajas, y esto puede hacerte sentir deprimido. Quieres beber otra vez para superarlo, y esto también puede conducir a la adicción al alcohol.
Serotonina
El alcohol afecta también al sistema neurotransmisor de la serotonina del cerebro. Este último es estimulado por el alcohol y esto te hace sentir eufórico y vinculado a otra gente. Como el alcohol te da sensaciones tan placenteras quieres tomarlo más a menudo.
Endorfinas
Las endorfinas, u opiáceos naturales, son neurotransmisores inhibidores segregados por tu propio cuerpo. El sistema endorfínico puede disminuir o parar tu respiración.
El ritmo de la respiración es regulado por la médula oblongata. Este área del cerebro contiene muchos receptores de endorfinas (u opiáceos) que controlan tus músculos respiratorios. Cuando las endorfinas se adhieren a estos receptores, se reduce la actividad de las neuronas en la médula oblonga, provocando una respiración más lenta. Como el alcohol estimula la liberación de endorfinas, dichas neuronas son inhibidas, y esto puede disminuir la respiración o incluso detenerla.
El alcohol activa el sistema endorfínico, liberando endorfinas en el cerebro. Esta acción puede disminuir el dolor y darte sensación de euforia cuando bebes alcohol (véase también Heroína).
Esto te hace querer beber una y otra vez, y te vuelves adicto al alcohol.
Conclusión
El alcohol realza la acción inhibitoria del neurotransmisor GABA. Esto te da sensación de calma y relajación.
El alcohol inhibe la acción excitante del neurotransmisor glutamato. Esto interfiere en el funcionamiento de tu memoria y otros procesos de tu cuerpo.
El alcohol influye también en otros varios sistemas neurotransmisores en el cerebro. El resultado es un sentimiento placentero y eufórico. Pero demasiado alcohol puede hacer que dejes de respirar completamente.
Si tomas regularmente alcohol necesitas más y más para conseguir los efectos deseados. Tu cuerpo desarrolla tolerancia al alcohol. Si dejas de beber, puedes experimentar síntomas de abstinencia. Beber grandes cantidades de alcohol regularmente puede llevar a la depresión y a la demencia.
La nicotina y el cerebro
El tabaco proviene de la planta Nicotiana Tabacum.
A pesar de que cientos de sustancias han sido identificadas en el tabaco, la nicotina es la más importante. Aun no se sabe exactamente como produce sus efectos físicos.
Vamos ahora a explicar la información más reciente.
Cuando fumas un cigarrillo te sientes a gusto, calmado y relajado, y te puedes concentrar mejor.
La nicotina produce estos efectos imitando la acción del neurotransmisor acetilcolina en el cerebro. Esto interfiere con el funcionamiento normal del cerebro.
La acetilcolina es el neurotransmisor que comunica las neuronas y los músculos entre ellos.
Es segregada por la médula espinal y el tronco cerebral, y pone en marcha los músculos.
La acetilcolina también juega un papel importante en el ritmo cardiaco, la respiración, el funcionamiento del bazo y la dilatación de las pupilas (funciones autónomas del sistema nervioso).
La acetilcolina estimula otras neuronas en el cerebro, como la de la dopamina, para liberar sus neurotransmisores. La nicotina tiene efectos en todos estos procesos.
Condiciones normales
La acetilcolina es almacenada en sacas membranosas conocidas como vesículas sinápticas, situadas en el extremo del axón.
Cuando una señal eléctrica llega este lugar, las vesículas se fusionan con la pared de la neurona.
Esto libera acetilcolina en el espacio (sinapsis) entre el axón y las dendritas de otra célula.
La acetilcolina se mueve ahora a través de la sinapsis hacia la neurona contigua.
Las dendritas de esta neurona contienen receptores a los cuáles se puede adherir la dopamina o la adrenalina. El acto de adhesión transmite el mensaje más allá.
Una vez el mensaje ha sido transmitido, la acetilcolina se separa del receptor.
Las células que la rodean liberan entonces en el espacio sináptico una enzima llamada acetilcolinesterasa. Esta enzima desactiva la acetilcolina separando la colina del ácido acético.
La colina es reabsorbida en el axón con la ayuda de las proteínas de reabsorción, donde es reciclada.
Los síntomas de la nicotina
La nicotina imita a la acetilcolina.
Se adhiere a los receptores designados para la acetilcolina. Esto hace que se emitan nuevas señales. Se podría decir que asume el trabajo de la acetilcolina.
La nicotina, sin embargo, permanece en el espacio sináptico mucho más tiempo que la acetilcolina, porque la acetilcolinesterasa no la metaboliza.
Por lo tanto, transmite muchas más señales a la neurona de lo que lo hubiera hecho la acetilcolina.
Consecuencias
Esto te da una sensación de placer y euforia, debido a que la nicotina estimula los receptores de acetilcolina en las neuronas de dopamina, detonando la liberación de dopamina en el sistema de retribución cerebral.
Esto te hace querer experimentar las sensaciones de placer una y otra vez y rápidamente te vuelves adicto a la nicotina.
Tolerancia
Si fumas tabaco regularmente, tu cerebro desarrolla tolerancia a la nicotina.
Esto significa que el cerebro necesita constantemente nicotina para funcionar normalmente.
Si no tiene nicotina, ansias la sustancia, y puedes también experimentar síntomas de abstinencia como irritabilidad, ansiedad, insomnio, depresión o pobre concentración.
Los siguientes paneles explican como ocurre esto.
Cuando grandes cantidades de nicotina están presentes en el cerebro, los receptores de acetilcolina se sobreestimulan. Esto les deja temporalmente insensibles, y la acetilcolina y la nicotina ya no pueden adherirse a ellos.
Se transmiten menos señales de lo habitual, con lo cual, se necesita más nicotina para conseguir la misma sensación placentera.
La neurona detecta la falta de señales y crea receptores de acetilcolina adicionales.
Síntomas de abstinencia
Si dejas de fumar de repente, la nicotina deja de estar presente en el cerebro.
La insensibilidad causada por la nicotina disminuye y la acetilcolina puede activar nuevamente los receptores de acetilcolina de forma normal.
Sin embargo, ahora existen muchos más receptores que antes de que empezaras a fumar, con lo cual se envían muchos más mensajes.
Las neuronas son bombardeadas con estímulos y se vuelven altamente activas.
Esto lleva a los síntomas de abstinencia como nerviosismo, irritabilidad, ansiedad, insomnio, depresión y pobre concentración.
Si en ese instante fumas otro cigarrillo estos síntomas de abstinencia desaparecen brevemente, y te calmas.
El cerebro vuelve a trabajar de forma normal, porque la nicotina deja temporalmente insensibles otra vez muchos de los receptores de acetilcolina. Las neuronas están menos activas.
La sobreestimulación causada por la escasez de nicotina es superada temporalmente.
Otras consecuencias
A través del cerebro, la nicotina estimula las glándulas de adrenalina para que segreguen adrenalina en la sangre.
La adrenalina es liberada normalmente sólo cuando estás asustado o estresado. Incrementa tu presión sanguínea, tu ritmo de la respiración y tu latido del corazón.
Esto hace que te sientas excitado y energético.
Los fumadores dicen a menudo que fumar les calma cuando están tensos y les da energía cuando están cansados. Esto depende de la cantidad de nicotina consumida.
Si ingieres una cantidad pequeña de nicotina, te sientes alerta y energético por la adrenalina liberada en tu cuerpo.
Si ingieres más nicotina, empiezas a sentirte relajado y calmado, porque la nicotina reduce los síntomas de abstinencia del no fumar.
Algo similar ocurre con el alcohol. Al principio te sientes más activo pero, cuanto más bebes menos energía tienes.
La nicotina también provoca la liberación de glucosa de los almacenes de glucosa en la sangre. El cerebro detecta el nivel elevado de glucosa y ‘piensa’ que acabas de comer. Deja entonces de segregar sustancias que te hacen sentir hambriento. Esto puede ser la razón por la que sientes menos hambre después de un cigarrillo.
La nicotina actúa también en el cerebro para influir en tu metabolismo. Los fumadores tienen el nivel de metabolismo ligeramente más alto que los no fumadores, y pesan cuatro kilos menos como media.
La nicotina también agudiza temporalmente la concentración. Esto ha sido científicamente demostrado, pero los investigadores no han descubierto aun que pasa exactamente en el cerebro cuando esto ocurre. Una explicación probable es que se liberan más neurotransmisores glutamato en el hipocampo, activando con ello esta pequeña área del cerebro.
Conclusión
La nicotina en el cerebro te da una sensación relajante y placentera. La nicotina produce estos efectos imitando en el cerebro la acción del neurotransmisor acetilcolina.
La nicotina es una sustancia altamente adictiva, comparable a la heroína. El cuerpo desarrolla tolerancia a la nicotina rápidamente, por lo que se necesitan cantidades mayores para sentir los mismos efectos placenteros.
Si el nivel de nicotina en el cuerpo cae demasiado, puedes experimentar síntomas de abstinencia. Estos pueden ser brevemente aliviados fumando otro cigarrillo. Básicamente, fumar te ayuda a superar el sentimiento de agitación que en un principio te provoca.

Fuente: Empresa Sin Drogas

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